La interrupción global en los servicios de Cloudflare provocó fallas en redes sociales y algunas paginas web. El corte, que afecta a millones de usuarios en distintos países, se originó en un error de infraestructura que dejó sin acceso a plataformas clave de comunicación y entretenimiento.
La jornada de este martes 18 de noviembre estuvo marcada por una caída global de internet que dejó a millones de usuarios sin acceso a sus aplicaciones y páginas más utilizadas. El origen del problema se identificó en Cloudflare, una de las empresas líderes en infraestructura digital, cuya falla provocó interrupciones simultáneas en redes sociales, servicios de streaming y videojuegos online.
La interrupción se reflejó de inmediato en X (ex Twitter), donde miles de usuarios reportaron errores al intentar publicar o leer contenidos. La red social, que concentra gran parte de la conversación pública, se convirtió en el símbolo de la magnitud del corte y generó preocupación por la dependencia de estas plataformas en la vida cotidiana.
Otra de las plataformas más golpeadas fue Facebook, que presentó fallas en el inicio de sesión y en la actualización de contenidos. La caída expuso la vulnerabilidad de millones de usuarios que utilizan la red social para comunicarse, informarse y trabajar. En paralelo, Spotify quedó inaccesible en varias regiones, afectando a quienes recurren al servicio de música en streaming.
El problema también alcanzó a ChatGPT, la herramienta de inteligencia artificial de OpenAI, que sufrió interrupciones globales, y a videojuegos como League of Legends, cuyos servidores quedaron fuera de servicio. Incluso diversos portales de noticias se vieron afectados por la falla.
La causa de esta interrupción se relaciona con un error en la red de Cloudflare, empresa que provee servicios de CDN (Content Delivery Network). Un CDN funciona como intermediario entre los usuarios y los servidores de las páginas, distribuyendo el tráfico y mejorando la seguridad. Cuando este sistema falla, los sitios no pueden responder aunque sus propios servidores estén activos, generando un efecto dominó que impacta en miles de plataformas al mismo tiempo.
Cloudflare reconoció el inconveniente y aseguró que sus equipos técnicos trabajan para restablecer la normalidad. Este tipo de incidentes suelen resolverse en pocas horas, pero la caída puso en evidencia la fragilidad de la infraestructura digital global y la necesidad de diversificar proveedores para evitar que un único error afecte a millones de personas.