La empresa argentina fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo e inmediato de su planta industrial en Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires. La decisión implica el despido de 920 trabajadores y marca el fin de más de ocho décadas de actividad en el sector.
En un comunicado al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la compañía informó que “Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes”. Se trata de la mayor planta de neumáticos del país, con una capacidad productiva superior a los cinco millones de cubiertas por año.
Un cierre total y sin reestructuración
La firma, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, aclaró que la decisión no responde a un concurso preventivo ni a un proceso de reestructuración, sino a un cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la legislación vigente.
Fuentes cercanas a la empresa señalaron que “es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores, bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”.
Tras el cierre, el empresario Javier Madanes Quintanilla concentrará su actividad en los negocios vinculados a Aluar, dedicada a la producción de aluminio.
Las razones detrás de la decisión
El cierre no fue repentino, sino el desenlace de un deterioro que la compañía venía advirtiendo desde mayo de 2024. Según explicó la empresa, la pérdida de competitividad respondió a tres factores principales:
- Importaciones chinas. A mediados de 2025 el mercado local registró un récord de 860.000 cubiertas importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios de origen chino obligó a Fate a reducir el valor de sus productos un 15%, afectando severamente sus márgenes de ganancia.
- Contexto macroeconómico. La combinación de alta carga impositiva, restricciones cambiarias y falta de incentivos a la exportación dejó a la firma en desventaja frente a competidores regionales y globales.
- Costos laborales y productividad. La dirección sostuvo que el costo laboral, la baja productividad y una relación gremial desgastada encarecieron la fabricación local, hasta el punto de que producir un neumático en Argentina resultaba más costoso que importarlo.
Más de 80 años de historia industrial
En su comunicado, Fate repasó su trayectoria destacando que durante más de ocho décadas construyó un liderazgo basado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico y el compromiso con la calidad.
La empresa recordó que fue la primera en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, además de mantener una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina.
“Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de ochenta años generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país”, expresó la compañía, que también agradeció a trabajadores, clientes y proveedores por el acompañamiento a lo largo de su historia.
El cierre de la planta de Virreyes deja un fuerte impacto en la industria nacional del neumático y abre interrogantes sobre el futuro del sector frente al avance de las importaciones y los desafíos estructurales de la economía argentina.