Día Mundial del Colesterol: cómo prevenirlo con simples pasos

Día Mundial del Colesterol: cómo prevenirlo con simples pasos

Prevención

Aunque no presenta síntomas evidentes, puede afectar silenciosamente la salud cardiovascular de millones de personas. Especialistas advierten sobre la importancia de los controles médicos, la alimentación equilibrada y el ejercicio regular como pilares para prevenir complicaciones graves.

Cada 19 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Colesterol, una fecha clave para visibilizar los riesgos asociados a sus niveles elevados y promover hábitos que ayuden a prevenir enfermedades cardiovasculares. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 40% de los adultos en América Latina presenta niveles de colesterol por encima de lo recomendado, lo que aumenta significativamente el riesgo de infartos, ACV y otras afecciones crónicas.

El colesterol es una sustancia grasa presente en todas las células del cuerpo. Cumple funciones esenciales, como la producción de hormonas y la formación de membranas celulares. Sin embargo, cuando sus niveles se desequilibran —especialmente el colesterol LDL o “malo”— puede acumularse en las arterias y generar obstrucciones. “El problema no es el colesterol en sí, sino su exceso y la falta de control”, advierte el cardiólogo argentino Dr. Marcelo Figueroa, quien destaca que muchas personas conviven con valores elevados sin saberlo.

Una de las principales dificultades es que el colesterol alto no presenta síntomas evidentes. Por eso se lo considera un “enemigo silencioso”. La única forma de detectarlo es mediante análisis de sangre periódicos. “Recién cuando aparecen complicaciones como hipertensión o dolor en el pecho, el daño ya está avanzado”, explica Figueroa. En Argentina, se estima que 1 de cada 3 adultos tiene colesterol elevado y no está bajo tratamiento.

La prevención es la herramienta más eficaz. Adoptar una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres y grasas saludables como el aceite de oliva, es fundamental. También se recomienda reducir el consumo de ultraprocesados, embutidos, frituras y azúcares refinados. “No se trata de hacer dieta, sino de cambiar el estilo de vida”, señala la nutricionista María Eugenia López, quien trabaja en campañas de concientización en escuelas y centros de salud.

Además de la alimentación, el ejercicio físico regular y el descanso adecuado son pilares para mantener el colesterol bajo control. Caminar al menos 30 minutos por día, evitar el sedentarismo y sostener rutinas de sueño reparador ayudan a mejorar el perfil lipídico. En algunos casos, los médicos pueden indicar medicación específica, pero siempre como complemento de los hábitos saludables.

Otro aspecto clave es el rol de la información. Muchas personas creen que el colesterol solo afecta a quienes tienen sobrepeso o antecedentes familiares, pero no siempre es así. “Hay personas delgadas, jóvenes y sin factores hereditarios que presentan colesterol alto por malos hábitos alimentarios o estrés crónico”, advierte Figueroa. Por eso, se recomienda realizar controles desde los 20 años, especialmente si hay factores de riesgo.

En el Día Mundial del Colesterol, la invitación es clara: revisar los hábitos, consultar con profesionales y apostar por la prevención. Con pequeñas acciones cotidianas, es posible reducir riesgos y mejorar la calidad de vida. La salud cardiovascular no depende solo de los genes, sino de las decisiones que se toman todos los días.

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