Inspirado en el Feng Shui, propone activar la energía de la prosperidad desde el hogar con un gesto simple, simbólico y cargado de intención.
Uno de los rituales más difundidos este noviembre es el del vaso de agua con monedas, una práctica inspirada en el Feng Shui que busca activar la energía de la abundancia en el hogar. Aunque no tiene respaldo científico, su popularidad crece en redes sociales y medios especializados, donde se lo presenta como una herramienta de enfoque y renovación energética.
El procedimiento es sencillo: se coloca un vaso de vidrio transparente con agua limpia y siete monedas en el rincón sureste de la casa. Según el Feng Shui, ese sector está vinculado con la riqueza y el crecimiento económico. “El agua representa el flujo constante de la energía vital, mientras que las monedas simbolizan la riqueza material. Juntos, generan un campo propicio para la prosperidad”, explica la arquitecta y consultora en Feng Shui Mariana Nieves.
Este tipo de rituales se inscriben en una corriente que combina espiritualidad, diseño y bienestar. No se trata de magia, sino de intención. “Cuando colocamos el vaso, lo hacemos con una visualización clara de lo que queremos atraer. Es una forma de alinear nuestros deseos con el entorno”, sostiene Nieves. En ese sentido, se recomienda acompañar el gesto con afirmaciones positivas o una breve meditación.
La práctica también incluye un mantenimiento semanal: cambiar el agua cada siete días para evitar que se estanque la energía. Las monedas pueden ser doradas o plateadas, y no es necesario que tengan alto valor económico. “Lo importante es que estén limpias y que el vaso se mantenga en buen estado. La estética también influye en cómo circula el chi”, agrega la especialista.
Desde una mirada crítica, algunos expertos advierten sobre el riesgo de depositar expectativas desmedidas en prácticas esotéricas. “El Feng Shui puede ser útil como complemento, pero no reemplaza el trabajo, la planificación ni el ahorro”, aclara el psicólogo social Tomás Luján, quien estudia el impacto de los rituales en la conducta cotidiana. “Lo que sí puede generar es una sensación de orden y propósito, es trabajar constantemente en mejorar nuestro rendimiento laboral, lo que ayuda a tomar decisiones con mayor claridad.”
Más allá de su efectividad, el ritual del vaso de agua con monedas se consolida como una tendencia de noviembre, especialmente en contextos donde la incertidumbre económica convive con el deseo de bienestar. En ese cruce entre lo simbólico y lo práctico, cada gesto puede convertirse en una oportunidad para reconectar con lo que se quiere lograr.