Una competencia quedó marcada por un ataque inesperado en Paso Córdoba, donde un grupo de personas a caballo interrumpió el recorrido, agredió a los corredores y desarmó la señalización.
La 17ª edición de la Doble Apolo, una de las pruebas de trail running más tradicionales de Río Negro, se transformó en noticia por un episodio de violencia que sorprendió a atletas y organizadores. En pleno desarrollo de la carrera, realizada en el Área Natural Protegida Paso Córdoba, un grupo de jinetes irrumpió en el circuito y atacó a los participantes con piedras, boleadoras y fustas. Además, retiraron las cintas de demarcación, lo que provocó desorientación y caos en el recorrido.
Los testimonios de los corredores reflejan la gravedad de lo ocurrido. Fernando Castro, uno de los participantes, relató que recibió un golpe con boleadoras en la cabeza y debió abandonar la competencia por los calambres que le generó la agresión. En tanto, Víctor Simonelli, ganador de la prueba de 8 kilómetros, describió el desconcierto que se vivió cuando desapareció la señalización: “Nos desparramamos y no sabíamos para dónde ir”.
El ataque no solo puso en riesgo la integridad física de los deportistas, sino que también afectó el normal desarrollo de la competencia. Según testigos, los agresores reclamaban dinero en efectivo y exigían la presencia del organizador, lo que añade un componente de intimidación al episodio.
La organización, encabezada por Alejandro Pellegrini, confirmó que se presentará una denuncia judicial para esclarecer responsabilidades. Pellegrini aseguró que el evento contaba con todos los permisos municipales y provinciales , además calificó lo sucedido como “sin antecedentes” en la historia de la carrera.
El hecho generó un fuerte repudio en la comunidad deportiva.. La viralización de los echos en redes sociales amplificó la indignación y puso en evidencia la vulnerabilidad de los corredores frente a situaciones como esta.
La Doble Apolo, con más de 18 años de trayectoria, siempre se destacó por su carácter competitivo y recreativo en un entorno natural privilegiado. Sin embargo, este episodio obliga a replantear los protocolos de seguridad y la coordinación con las autoridades para garantizar que futuras ediciones puedan desarrollarse sin riesgos.