“Estoy encerrado en un cuarto, me quiero morir”: el argentino que viajaba en el Crucero con Hantavirus comentó como sigue su vida

“Estoy encerrado en un cuarto, me quiero morir”: el argentino que viajaba en el Crucero con Hantavirus comentó como sigue su vida

Nacionales

El argentino relató cómo fueron los días de aislamiento y miedo dentro del crucero que quedó en el centro de un brote de hantavirus de los Andes. El barco fue evacuado en España tras varias muertes y casos positivos entre los pasajeros.

Lo que comenzó como un exclusivo viaje de expedición hacia la Antártida terminó convertido en una emergencia sanitaria internacional. El crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia el pasado 1 de abril rumbo a Europa, quedó en el centro de un brote de hantavirus de los Andes que ya provocó varias muertes y obligó a desplegar un operativo de evacuación y cuarentena en distintos países.

En las últimas horas se confirmó que dos pasajeros del barco dieron positivo de hantavirus. Se trata de una persona oriunda de Estados Unidos y otra de Francia. Ambos casos fueron detectados durante el operativo internacional que comenzó en Tenerife, España, donde el crucero finalmente pudo atracar tras ser rechazado en Cabo Verde por la falta de recursos sanitarios.

A bordo viajaban más de 170 personas y durante la travesía comenzaron a registrarse cuadros respiratorios. El 11 de abril se produjo la primera muerte dentro del barco y posteriormente se confirmaron otros fallecimientos y casos sospechosos vinculados al virus.

La situación generó preocupación internacional debido a que el hantavirus de los Andes es una cepa poco frecuente que puede transmitirse entre humanos.

El domingo 10 de mayo el crucero llegó a Canarias y se inició el operativo de desembarco bajo estrictos protocolos de bioseguridad. Los primeros evacuados fueron 14 ciudadanos españoles, quienes fueron trasladados a un hospital militar de Madrid para cumplir aislamiento preventivo.

Según informaron las autoridades sanitarias, ninguno de los pasajeros evacuados presentaba síntomas activos al momento del operativo. En total, desembarcaron 94 personas de 19 nacionalidades diferentes.

Entre los pasajeros se encontraba el argentino Carlos Ferello, quien relató cómo se vivieron las últimas semanas dentro del barco y aseguró que el ambiente estuvo marcado por la incertidumbre.

“Allá en Johannesburgo ya tenían capacidad para hacer análisis y estudios. Ahí detectan que había hantavirus y recién en ese momento nos avisan y empiezan a tomar medidas de aislamiento”, contó.

Según explicó, las restricciones comenzaron una vez confirmados los casos positivos. “Nos dijeron que había que comer separados, no estar en grupos y usar barbijo dentro del barco”, señaló.

Ferreiro también aclaró que el viaje no era un crucero tradicional. “No es un crucero multitudinario. Éramos menos de cien personas y la mayoría eran ornitólogos que iban a fotografiar aves del sur y aves marinas”, detalló.

Actualmente, el argentino permanece aislado en un hotel de Ámsterdam mientras cumple el período de cuarentena preventiva que podría extenderse hasta seis semanas.

“Estoy encerrado en un cuarto de hotel. Me quiero morir. Nunca estuve así en mi vida”, expresó sobre el difícil momento que atraviesa lejos de su país.

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