El fuerte fenómeno meteorológico impactó durante la noche del viernes en distintas localidades bonaerenses, con lluvias intensas, ráfagas peligrosas y serias complicaciones en zonas costeras.
Un ciclón extratropical de gran intensidad azotó la Costa Atlántica de la provincia de Buenos Aires y dejó a su paso un escenario complicado: calles anegadas, viviendas afectadas, evacuaciones y puertos cerrados por prevención.
La zona más golpeada por la sudestada se extendió desde Mar del Plata hasta Monte Hermoso, con impacto también en Necochea. En Mar del Plata, conocida como “La Feliz”, cayeron unos 105 milímetros de lluvia entre el miércoles por la tarde y la madrugada del jueves. El volumen de agua generó anegamientos en distintos barrios y obligó a realizar rescates de personas que habían quedado atrapadas dentro de sus vehículos, algunos casi cubiertos por el agua.
Además, el temporal provocó un fuerte oleaje: en varios sectores de la costa, las olas alcanzaron hasta siete metros de altura, lo que complicó aún más la situación.
En Necochea, el barrio Ramón Santamarina fue uno de los más afectados, con registros de hasta 180 milímetros de lluvia acumulada. Allí, al menos seis personas debieron ser evacuadas y trasladadas a la Escuela Agropecuaria N° 1. Como medida preventiva, la Prefectura Naval Argentina dispuso el cierre de escolleras y suspendió el ingreso y egreso de embarcaciones en los puertos de la región hasta la mañana del sábado.
El impacto también se sintió con fuerza en Monte Hermoso, donde el mar superó la barrera de contención y el agua avanzó hasta la peatonal Dufaur. La fuerza del agua incluso arrastró un puesto de guardavidas. Gran parte de la ciudad quedó sin suministro eléctrico y las autoridades advirtieron que circular por la zona costera era de “extrema peligrosidad” debido a la presencia de restos de madera, clavos y cables en la vía pública.
En Bahía Blanca la situación fue más controlada. El pico de pleamar se superó sin mayores inconvenientes y, durante la madrugada del sábado, el nivel de alerta descendió de naranja a amarillo, con una paulatina estabilización de las condiciones.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas vigentes para este sábado en varias localidades, entre ellas Pinamar, Villa Gesell, Mar del Plata, Miramar, Necochea, San Cayetano y Tres Arroyos. Se prevén vientos sostenidos de entre 50 y 70 km/h, con ráfagas que podrían superar los 90 km/h.