El capitán argentino fue reconocido en Oviedo por una carrera repleta de éxitos, pero también por el impacto social que genera a través de iniciativas vinculadas a la infancia, la salud y el acceso a oportunidades para miles de chicos en situación de vulnerabilidad.
Lionel Messi volvió a convertirse en el centro de todas las miradas, au
nque esta vez lejos de una cancha de fútbol. El rosarino recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026, una de las distinciones más importantes del mundo hispanohablante, durante una ceremonia realizada en la ciudad española de Oviedo, donde fue ovacionado por el público y distinguido por una trayectoria que trascendió los límites del deporte.La premiación reunió a referentes internacionales de distintos ámbitos y tuvo como uno de sus protagonistas principales al actual jugador del Inter Miami. Sin embargo, el reconocimiento no estuvo enfocado únicamente en los títulos obtenidos a lo largo de más de dos décadas de carrera profesional, sino también en el impacto social que generó dentro y fuera de las canchas.
Al fundamentar la decisión, el jurado destacó que Messi es el futbolista con más títulos de la historia y resaltó su extraordinaria trayectoria, su talento y su trabajo solidario destinado a promover el acceso a la educación y a la atención sanitaria de niños en contextos vulnerables. También valoró la admiración y el respeto que despertó en millones de personas gracias a su humildad, constancia y compromiso con el juego colectivo.
La ceremonia se desarrolló en el histórico Teatro Campoamor con la presencia de los reyes de España y de la princesa Leonor, quien tuvo un papel destacado durante el acto. Antes de la entrega de los premios, el argentino participó de una recepción oficial junto a los demás galardonados, en una actividad que generó una enorme expectativa tanto entre los medios como entre los fanáticos que se acercaron a seguir de cerca cada uno de sus movimientos.

Messi junto a su esposa Antonela Roccuzzo
Durante la gala, la princesa Leonor dedicó palabras especiales al capitán de la selección argentina y remarcó el valor de una carrera que marcó a varias generaciones. Al referirse a su legado, destacó una definición que resume la influencia del rosarino en la historia del fútbol: la capacidad de convertir lo extraordinario en algo habitual sin perder de vista el espíritu colectivo del deporte.

Lional Messi junto a la princesa Leonor
Más allá del reconocimiento oficial, el viaje a España tuvo un significado especial para el campeón del mundo. Fue en ese país donde construyó gran parte de su historia deportiva tras llegar siendo adolescente a las inferiores del Barcelona. Allí se transformó en una de las máximas leyendas del club catalán y comenzó un recorrido que lo llevó a conquistar prácticamente todos los trofeos posibles.
En medio de las actividades organizadas por la Fundación Princesa de Asturias, también hubo lugar para la emoción. Messi recordó a su padre y reconoció que siempre valoró especialmente este premio por el prestigio que tiene en España, una reflexión que aportó un costado más personal a una jornada cargada de homenajes.
La distinción otorgada en Oviedo se suma a una larga lista de reconocimientos obtenidos por el argentino a lo largo de su carrera. Sin embargo, este premio tuvo una característica particular: puso el foco no sólo en el jugador que conquistó el mundo con sus goles y títulos, sino también en la figura que utiliza su influencia para impulsar proyectos solidarios y generar oportunidades para quienes más lo necesitan.