El actor tenía 82 años y una trayectoria de más de seis décadas. La Asociación Argentina de Actores y Actrices comunicó la noticia y destacó su aporte a la historia del espectáculo nacional.
El mundo del espectáculo argentino está de luto por la muerte de Antonio Grimau, reconocido actor que construyó una extensa carrera en el teatro, la televisión y el cine. La noticia fue comunicada este martes por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que despidió al intérprete y acompañó a sus familiares, amigos y colegas.
“Con pesar, despedimos al actor Antonio Grimau. A través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino”, expresó la entidad en su mensaje de despedida.
Nacido como Antonio Rebolini, Grimau tenía 82 años y dedicó más de seis décadas a la actuación. A lo largo de su carrera interpretó personajes de distintos géneros y estilos, desde los galanes de telenovela que lo llevaron a la popularidad hasta papeles de mayor complejidad dramática.
Los comienzos de Antonio Grimau en la actuación
Antonio Grimau nació el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, partido de Lanús, provincia de Buenos Aires. Su camino profesional comenzó a los 16 años, cuando se presentó a una convocatoria para integrar un elenco teatral en el teatro Charles Chaplin, ubicado en el barrio porteño de Almagro.
Durante su formación trabajó con Juan Carlos Gené, a quien consideraba una referencia fundamental para su desarrollo artístico. En 1970 se incorporó a la Asociación Argentina de Actores y Actrices, institución que lo despidió este martes.
El teatro fue una presencia constante en su recorrido. Participó en numerosas obras, entre ellas El tren amarillo, Los Linares, Alta sociedad, Vidas privadas, Historia de un caballo, Cartas de amor, Hamlet, El avaro, Rotos de amor y La ternura.
Uno de los momentos destacados de su trayectoria teatral llegó en 1990, cuando protagonizó Los invertidos, de José González Castillo, bajo la dirección de Alberto Ure. La puesta se presentó en el Teatro San Martín y contó con las actuaciones de Cristina Banegas y Lorenzo Quinteros.
También incursionó en el teatro musical con Hello, Dolly!, junto a Lucía Galán y bajo la dirección de Arturo Puig. Entre sus últimos trabajos sobre las tablas estuvo Vamo’ los pibes, obra presentada en 2026 en el Multiteatro, donde compartió elenco con Osvaldo Laport, Raúl Lavié y Osvaldo Santoro.
Una extensa carrera en la televisión argentina
La popularidad de Grimau creció especialmente a través de la televisión, donde participó en algunas de las ficciones más recordadas de distintas épocas.
Entre sus primeros trabajos se encontraron El bulín, ¡Arriba juventud!, Rolando Rivas, taxista, Con odio y con amor, Siempre te amaré, Trampa para un soñador y Quiero gritar tu nombre.
Con el paso de los años, su carrera sumó participaciones en producciones como Poliladron, Cha Cha Cha, Ricos y famosos, Cabecita, Soy gitano, Padre Coraje, Sin código, Mujeres asesinas, Vidas robadas, Valientes, Herederos de una venganza y Solamente vos.
Uno de sus papeles más recordados llegó en 2018, cuando interpretó a Roberto Sánchez en su etapa adulta en la miniserie Sandro de América, dirigida por Adrián Caetano.
Por esa actuación recibió el premio Martín Fierro como actor protagonista de unitario o serie, un reconocimiento a su capacidad para abordar personajes de gran exigencia interpretativa.
Su paso por el cine y los reconocimientos
En la pantalla grande, Grimau también dejó una extensa filmografía. Actuó en películas como La Mary, Rolando Rivas, taxista, El amor infiel, Proceso a la infamia, Los orilleros, Caballos salvajes, La maestra normal, Secretos compartidos y Angélica.
Su trabajo se caracterizó por la versatilidad y la continuidad, con participaciones en producciones de diferentes épocas y géneros.
En 2005 recibió el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores y Actrices junto con el Senado de la Nación. La distinción reconoció su aporte al espectáculo argentino y una carrera sostenida durante décadas.
Con su muerte, el espectáculo nacional despide a un intérprete que atravesó generaciones y dejó una huella en los escenarios, las ficciones televisivas y el cine argentino.