Uno de los mayores exponentes del rock nacional, falleció luego de atravesar durante años Parkinson. Si bien el corazón de Carlos Alberto Solari dejará de latir, el mito no morirá jamás.
Uno de los mayores exponentes del rock nacional, Carlos Alberto “Indio” Solari, falleció este viernes por la mañana. El músico enfrentaba desde hace años Parkinson lo que agravó fuertemente su salud.
El Indio fue una figura central del rock nacional, especialmente por su ilustre trabajo al mando, junto a Skay Beilinson, de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, banda culto que logró conjugar lo que nadie logró en el país: fervor popular y virtuosismo.
Sus clásicos: Ji ji ji, Un Ángel para tu Soledad, La Bestia Pop, Un poco de amor francés, La hija del fletero, Preso en Mi Ciudad y gran parte de la discografía de los Redondos, son parte de la cultura popular y de la historia de Argentina.
Paradojicamente, en su etapa solista, logró algo que consiguieron pocos músicos del Mundo: llenar estadios con más de 200000 personas.
En Mendoza, tuvo dos momentos especiales con dos recitales, en 2013 y 2014 que llevaron a más de 100 mil personas cada uno.
Las letras son de la gente
Uno de los puntos destacables y, también cuestionables por sus detractores, fueron las letras. La histórica Mercedes Sosa llegó a decir que “no se entendían nada”. El Indio aclaró que las letras eran del público y nunca las quiso explicar porque entendía que como en una buena obra de arte, escucharla iba a significar lo que uno podía o creía en ese momento y tiempo.
Sin embargo en sus canciones se puede ver referencias a la política y a la vida social argentina y Mundial. Desde temas históricos como en Me Mata, Limón! que se habla de los últimos días de Pablo Escobar el famoso narco colombiano o Fuegos de Oktubre de la Revolución Rusa hasta momentos vividos con la banda en Pierre, el vitricida.
Si bien para muchos puede llegar a ser un misterio el significado en sí de las canciones, sus letras están inmortalizadas en las pieles, en los trapos y en el inconsciente de todos los argentinos. Frases como: “Nuestro amo juega al esclavo” , “Violencia es mentir”, Si no hay amor, que no haya nada”, “Vivir solo cuesta vida”, “El lujo es vulgaridad” y “Siempre fui menos que mi reputación”, quedarán para siempre en un cancha, en una charla y en una piel.
¿Por qué el Indio generaba esa cofradía popular?
La pregunta que no muchos entendían es porque el Indio generaba lo que generaba y llenaba terrenos con más de 200 mil personas. El fenómeno único en un recital con entradas pagas se explica en: barrio, cultura y misa.
Los Redonditos emergieron en la cultura popular en los 80, tal vez una de las épocas más proliferas del rock nacional y con su música logró captar a todo ese público que necesitaba expresarse post dictadura militar.
Su filosofía anti sistema también hizo empatizar a todos esos jóvenes que por décadas estuvieron reprimidos y vieron en las letras de Patricio Rey un lugar de revolución y de cofradía que se extendió por décadas hasta el día de hoy sin Indio en los escenarios.
Así fue como en su etapa solista ya no era ir a ver un recital, era una experiencia, algo más que religiosa. Compartir, brindar, comer, amar, todo era parte de esa misa que convocaba a fanáticos y no tanto, porque la experiencia era única en el Mundo.