El periodista falleció a los 87 años en Buenos Aires, tras más de seis décadas de trayectoria en radio y televisión. Su voz y análisis marcaron una época en el relato del fútbol argentino y dejaron un legado que influyó en generaciones de comunicadores.
Durante más de seis décadas, Julio Ricardo se consolidó como una figura central en radio y televisión. Su carrera comenzó en 1957 en Noticias Gráficas y rápidamente se expandió hacia los principales canales y emisoras del país, como Canal 9, Canal 11, Canal 13, ATC, Radio Colonia y Radio Nacional. Su estilo claro y apasionado lo convirtió en un referente indiscutido.
A lo largo de su trayectoria, compartió micrófono y pantalla con nombres emblemáticos como José María Muñoz, Víctor Hugo Morales y Marcelo Araujo, con quienes marcó hitos en la transmisión de partidos y en la cobertura de grandes eventos deportivos. Su participación en Fútbol Para Todos lo acercó a nuevas generaciones, consolidando su vigencia en la televisión abierta.
El periodista falleció en la Clínica Zabala de Buenos Aires, donde se encontraba internado. Su partida se suma a la reciente muerte de otros colegas históricos como Marcelo Araujo y Ernesto Cherquis Bialo.
Ricardo fue reconocido por su capacidad analítica y su sensibilidad para transmitir emociones, cualidades que lo distinguieron en un ámbito donde la pasión suele imponerse sobre la reflexión. Su voz acompañó partidos memorables y dejó huella en la memoria colectiva del fútbol argentino.

Guillermo Nimo, Roberto Ayala, Julio Ricardo, Tony Carrizo. Garcia Blanco, Ernesto Cherquis Bialo y Carlos Juvenal
Más allá de los medios, su legado se refleja en la influencia sobre generaciones de periodistas que lo tuvieron como modelo. Su compromiso con la profesionalización del periodismo deportivo y su respeto por la audiencia lo convirtieron en un maestro para quienes siguieron sus pasos.
La noticia de su muerte impacta no solo en el ámbito deportivo, sino también en la cultura popular, donde su figura trascendió como símbolo de una época. Con él se va una parte de la historia de las transmisiones que marcaron la vida de millones de argentinos.
Su voz, su estilo y su rigor permanecerán como referencia obligada en la evolución del periodismo deportivo nacional.