El gendarme argentino volvió a compartir una cena en familia tras más de un año encerrado e incomunicado en Venezuela. El reencuentro, marcado por la carne asada que tanto añoraba, se da en medio de un proceso de recuperación física y psicológica.
El gendarme argentino Nahuel Gallo continúa su recuperación en el Edificio Centinela, sede de la Gendarmería Nacional, tras haber permanecido 448 días detenido en Venezuela. Su regreso al país estuvo marcado por un emotivo reencuentro familiar: pidió carne asada argentina, el plato que más extrañaba, y compartió su primera cena en libertad con su esposa y su hijo.
María Alexandra Gómez, su esposa, relató en redes sociales: “Estuvimos los tres juntos después de tanto tiempo separados”. La escena simbolizó el inicio de una nueva etapa, en la que la prioridad es la recuperación física y emocional de Gallo, quien se encuentra bajo estricta supervisión médica y psicológica.
Durante su cautiverio, Gómez denunció que se le negó deliberadamente la atención médica. “No fueron dos ni tres días, fueron 448 días”, subrayó, al remarcar el desgaste físico y emocional que atravesó la familia. Hoy, Gallo se somete a estudios clínicos completos, incluyendo resonancias, tomografías y evaluaciones nutricionales y psicológicas.
El lunes pasado fue atendido en el Hospital Militar Central, donde se le practicó una tomografía. Según fuentes cercanas, perdió varios kilos y atraviesa un proceso de readaptación progresiva. “Está evolucionando muy bien, todavía se está ubicando en tiempo y espacio”, señalaron allegados, destacando la importancia de un acompañamiento integral.
Así pasamos la noche de ayer. Nahuel pidió algo que extrañaba con todo su corazón: carne asada argentina 😅Estuvimos los tres juntos después de tanto tiempo separados.
Nahuel Gallo merece respeto. La situación que vivió durante tanto tiempo en Venezuela fue desgastante y… pic.twitter.com/CVHHgDU9i5
— Maria alexandra Gomez (@gg_alexand95764) March 3, 2026
En paralelo, recibió visitas institucionales y compartió un almuerzo con jefes de la fuerza, en un gesto de respaldo formal. Las autoridades evalúan otorgarle una condecoración y lo consideran oficialmente víctima de una detención ilegítima. Su futuro laboral aún está en discusión: aunque está asignado a Mendoza, se analiza un traslado definitivo a Buenos Aires.
Uno de los puntos más relevantes es la decisión de impulsar una denuncia por crímenes de lesa humanidad. Gómez adelantó: “Lo haremos no desde el odio, sino desde la convicción profunda de que la verdad y la justicia son indispensables para la dignidad humana”. La familia planea avanzar en el plano judicial cuando Gallo esté preparado para hablar públicamente.