Los médicos cuestionan que el nuevo esquema por cápita reduce sus ingresos reales, mientras el PAMI asegura que no hay recortes y que la medida busca ordenar el sistema y mejorar la atención a los afiliados.
Luego del paro de 72 horas de los médicos de cabecera, desde el PAMI aseguraron que los profesionales no verán reducidos sus ingresos, aunque sí cambiará la modalidad de pago. La medida de fuerza finalizó este miércoles y estuvo motivada por el rechazo a las modificaciones implementadas por el organismo.
El conflicto gira en torno al nuevo esquema de remuneración. Mientras que desde el PAMI sostienen que se trata de una reorganización del sistema, los médicos advierten que, en la práctica, implica una pérdida de ingresos.
“En realidad nos bajaron lo que nosotros cobramos”, expresó una médica con 20 años de antigüedad en la obra social. Según explicó, los costos de funcionamiento —alquiler de consultorio, secretaria, seguros y régimen de monotributo— hacen inviable el nuevo esquema. “Nos quieren pagar solamente 2.100 pesos por paciente por mes. Aunque el paciente venga diez veces, eso no alcanza ni para cubrir los gastos básicos”, detalló.
La profesional también graficó la situación con cifras concretas: con unas 500 cápitas, el ingreso ronda el millón cuatrocientos mil pesos mensuales, un monto que, asegura, resulta insuficiente. “Hoy vemos que tampoco alcanza solo el amor para sostener la atención”, agregó, reflejando la preocupación del sector.
“PAMI se está ordenando”
Desde el organismo, en tanto, difundieron un comunicado bajo el título “PAMI no está en crisis, se está ordenando”. Allí remarcaron que los pagos a médicos están al día y que el nuevo sistema apunta a mejorar la atención de los afiliados.
Según explicaron, el cambio central es la implementación de una cápita unificada por afiliado, que implica un incremento del 120% respecto del esquema anterior. “Antes se pagaban entre 945 y 950 pesos por afiliado y ahora se abonan 2.100 pesos”, indicó Esteban Leguízamo, director ejecutivo de PAMI. Además, aclararon que no se trata de un pago por consulta, sino de un monto fijo mensual por paciente asignado.
El organismo también justificó la medida al señalar que detectaron irregularidades en el sistema previo, especialmente en la facturación de prácticas. “Había afiliados con 20, 30 o 40 consultas anuales registradas, cuando en realidad suelen tener dos consultas por año”, afirmaron.
En este contexto, desde el PAMI insistieron en que la reforma busca poner el foco en los afiliados y garantizar que reciban las prestaciones necesarias “como corresponde”.
El conflicto, sin embargo, sigue abierto: mientras el organismo defiende una reorganización del sistema, los médicos advierten que el nuevo esquema pone en riesgo la sostenibilidad de la atención.