La sanción contra Agustín Añó y Pablo Abraham quedó bajo revisión judicial tras el ingreso de una Toyota Hilux al área protegida de Calingasta. Mientras la Cámara de Apelaciones analiza el caso, especialistas advierten sobre las consecuencias que dejó el episodio en el terreno.
La multa de $9.231.440 por los daños en la Pampa del Leoncito, en San Juan, fue apelada por los dos involucrados en el episodio que tuvo como protagonista a una Toyota Hilux. Ahora, la Cámara de Apelaciones deberá revisar la sanción impuesta en primera instancia.
El caso involucra al médico sanjuanino Agustín Añó y a Pablo Abraham, quienes fueron sancionados tras el ingreso del vehículo a esta planicie protegida del departamento de Calingasta. La resolución fue dictada por el juez de Paz local, Andrés Troche, en el marco de la normativa provincial de protección del patrimonio natural.
Mientras avanza la discusión judicial, la preocupación también se centra en el impacto ambiental. Según especialistas, las marcas que dejaron las ruedas sobre el suelo húmedo podrían tardar décadas en recuperarse de manera natural.
Por qué apelaron la multa por los daños en la Pampa del Leoncito
Tras el fallo del juez Troche, Añó y Abraham recurrieron la sanción económica. El expediente pasó así a una instancia superior, donde se analizarán los planteos presentados por los involucrados.
El monto informado asciende a $9.231.440, con una sanción aplicada individualmente a cada uno, según explicó el magistrado.
La causa se encuadró en la Ley Provincial 571-F, que contempla la protección del patrimonio natural de San Juan. La circulación vehicular en el sector está restringida para preservar las características de este ambiente.
Ahora, la Cámara de Apelaciones deberá determinar si confirma o modifica la decisión de primera instancia.
Cómo fue el episodio de la Toyota Hilux en la Pampa del Leoncito
El hecho ocurrió el 8 de agosto de 2026, cuando una Toyota Hilux ingresó a la Pampa del Leoncito y quedó atascada en el barro y el suelo arcilloso.
El vehículo permaneció en el lugar durante 27 días, debido a las dificultades que presentaban las condiciones del terreno. Los intentos de extracción requerían precauciones para evitar que las maniobras profundizaran las huellas o provocaran nuevas alteraciones.
Durante ese período, la camioneta quedó bajo custodia de la Gendarmería Nacional. Finalmente, fue retirada el 4 de septiembre, luego de que la Justicia autorizara un operativo especial.
Las huellas podrían tardar hasta 80 años en desaparecer
Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es el tiempo que podría necesitar el terreno para recuperarse.
En aquella oportunidad, el terreno estaba seco y las marcas alcanzaron entre 2,5 y 3 centímetros de profundidad. En cambio, durante el episodio de agosto, la planicie estaba húmeda y las ruedas llegaron a marcar el suelo hasta unos 8 centímetros.
Los especialistas indicaron que la tasa de sedimentación de estos ambientes ronda el milímetro por año. A partir de ese parámetro, estimó que las huellas de los UTV podrían necesitar unos 25 años para recuperarse, mientras que las de la Toyota Hilux podrían demandar alrededor de 80 años.