El Gobierno estima que la nafta podría bajar hasta un 17% hacia fines de agosto si se mantiene estable el precio del petróleo. Conocé de qué depende la medida y cuándo podría aplicarse.
El precio de la nafta podría registrar una fuerte reducción en las próximas semanas. Desde el Gobierno nacional proyectan que, si se mantienen las actuales condiciones del mercado internacional, los combustibles podrían bajar hasta un 17% promedio entre fines de agosto y principios de septiembre en Argentina.
La expectativa oficial es que esta rebaja contribuya a continuar desacelerando la inflación, ya que el valor de los combustibles tiene un impacto directo sobre los costos del transporte, la logística y numerosos bienes y servicios de la economía.
Por qué el Gobierno prevé una baja en el precio de la nafta
La proyección surge luego de la estabilización del precio internacional del petróleo, que semanas atrás había aumentado como consecuencia del conflicto en Medio Oriente.
Según explicaron desde el Ejecutivo, durante ese período las principales petroleras evitaron trasladar de manera inmediata todo el incremento del crudo a los surtidores, resignando parte de sus márgenes de rentabilidad.
Ahora, con el barril nuevamente en niveles similares a los previos al conflicto, el Gobierno considera que existe margen para que las compañías reduzcan los precios al público.
La estrategia oficial contempla mantener los valores actuales durante julio y buena parte de agosto y, si no se producen sobresaltos en el mercado internacional ni en el tipo de cambio, aplicar la baja antes de septiembre.
Qué impacto tendría la reducción de los combustibles
En la Casa Rosada sostienen que una baja cercana al 17% en el precio de la nafta podría tener un efecto positivo sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La expectativa es que la reducción contribuya a contener la inflación durante septiembre, aunque ese resultado dependerá también de otros factores económicos, como la evolución del dólar, el valor internacional del petróleo y la actualización pendiente de los impuestos que gravan los combustibles.

Por qué no se puede confirmar todavía el porcentaje de la baja
Desde el sector de las estaciones de servicio aclararon que, aunque el escenario es favorable, todavía no es posible asegurar ni la fecha exacta ni el porcentaje definitivo de la rebaja.
El presidente de la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (AMENA), Domingo Franchetti, explicó que el precio final que pagan los consumidores está compuesto por dos grandes factores: el costo propio del combustible y la carga impositiva nacional, provincial y municipal.
Además, recordó que las estaciones de servicio no fijan los valores al público. “Nosotros no definimos el precio. Las petroleras son las que establecen cuándo y cuánto sube o baja el combustible”, señaló.
Franchetti explicó que el valor del combustible está influenciado principalmente por:
- El precio internacional del petróleo.
- Los costos de refinación.
- Los impuestos nacionales, provinciales y municipales.
- La evolución del tipo de cambio.
- Las políticas comerciales de cada petrolera.
También indicó que actualmente muchas empresas aplican programas de fidelización, promociones y descuentos, por lo que el precio puede variar según la estación de servicio y la modalidad de pago utilizada por cada cliente.
Cuándo podría bajar la nafta
Aunque todavía no existe una fecha oficial confirmada, el escenario que manejan tanto el Gobierno como referentes del sector ubica una posible reducción entre fines de agosto y principios de septiembre.
Sin embargo, advierten que la rebaja dependerá de que continúe la estabilidad del mercado internacional y de que no haya cambios significativos en el dólar o en la política impositiva sobre los combustibles.