Esta receta simple y rendidora se convierte en la aliada perfecta para disfrutar en familia, aprovechar la fruta de estación y decirle adiós a los conservantes. Ideal para chicos y grandes, son una tentación saludable que se prepara en minutos.
Con la llegada de los días cálidos, el consumo de helado se convierte en un clásico infaltable en los hogares y si hay una fruta que se luce en primavera, esa es la frutilla. Por eso, nada mejor que aprovechar su temporada para preparar unos deliciosos palitos de helado de frutilla al agua, una opción refrescante, saludable y fácil de hacer en casa.
Esta receta propone una forma sencilla de disfrutar el sabor natural de las frutillas sin necesidad de recurrir a productos industriales. Ideal para sorprender a los más chicos o para tener siempre a mano un postre liviano que se elabora con pocos ingredientes y en pocos pasos. Además, permiten adaptar el dulzor al gusto de cada familia, utilizando azúcar o edulcorante.
Para preparar estos palitos helados de frutilla al agua, se necesitan apenas tres ingredientes:
- 200 gramos de frutillas frescas
- 2 cucharadas de azúcar o edulcorante apto para cocinar
- 1 taza de agua.
El procedimiento comienza con la selección de frutillas de buena calidad, que deben lavarse bien, quitarles el cabito y cortar en trozos. Luego se cocinan en una cacerola con el agua durante unos minutos, se dejan enfriar y se procesan con licuadora o mixer.
Una vez obtenida la mezcla, se rellenan moldes para helado —que pueden ser específicos o improvisados con vasitos o bolsitas— y se colocan los palitos, que se consiguen fácilmente en librerías o lugares de insumos pasteleros. El paso final es llevarlos al freezer por unas horas hasta que estén completamente congelados. El resultado: unos palitos de frutilla al agua que conquistan por su sabor y frescura, perfectos para combatir el calor sin perder el toque casero.
La mejor época para encontrar frutillas en Argentina va de septiembre a diciembre, lo que convierte a esta receta en una excelente alternativa para aprovechar la fruta de estación. Además, es una opción ideal para incluir a los chicos en la cocina, fomentar el consumo de frutas y disfrutar juntos de un postre hecho en casa.