El Día del Padre en Argentina 2025 se festejará el domingo 15 de junio, durante un fin de semana largo. Sin embargo, Mendoza mantiene su propia fecha en honor al General San Martín.
El Día del Padre en Argentina 2025 se celebrará el próximo domingo 15 de junio, como es habitual, el tercer domingo del mes. Este año, la fecha coincide con un fin de semana largo, ya que el lunes 16 es feriado nacional por el Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes. La fecha se completa con otro feriado importante pocos días después: el viernes 20 de junio, cuando se conmemora el Paso a la Inmortalidad del General Manuel Belgrano. Sin embargo, muchos se preguntan por qué en algunas provincias se festeja el 24 de agosto.
El Día del Padre tiene sus raíces en Estados Unidos, donde comenzó a celebrarse en 1910. La iniciativa nació en Spokane, Washington, cuando Sonora Smart Dodd propuso rendir homenaje a su padre, William Jackson Smart, un veterano de guerra que crio solo a sus seis hijos. El primer festejo se realizó el 19 de junio de ese año, y con el tiempo, la propuesta fue ganando adhesión.
Fue recién en 1966 cuando el presidente Lyndon B. Johnson firmó la primera proclamación oficial que fijaba la celebración el tercer domingo de junio, una decisión que fue convertida en ley en 1972 por Richard Nixon. A partir de allí, la fecha se expandió por numerosos países, incluyendo la Argentina.
¿Por qué en Mendoza no se celebra el Día del Padre en junio?
Mientras que en el resto del país se conmemora el 15 de junio, Mendoza mantiene una fecha distinta: el 24 de agosto. Esta decisión responde a una razón histórica más que comercial. En la provincia, el Día del Padre recuerda el nacimiento de Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, la única hija del General José de San Martín nacida en Mendoza, considerado el Padre de la Patria.
En 1958, el Consejo Nacional de Educación estableció el 24 de agosto como la fecha oficial del Día del Padre en Argentina. Sin embargo, en la década del ‘60, se adoptó el calendario estadounidense, moviendo la celebración al tercer domingo de junio para facilitar campañas comerciales y actividades familiares.
Pese a esa modificación, Mendoza decidió sostener su homenaje al Padre de la Patria, celebrando no solo la figura del padre en el núcleo familiar, sino también reforzando una identidad patriótica profundamente ligada a la historia de San Martín y su gesta libertadora organizada en la provincia.