Tormenta de Santa Rosa: mitos, tiempo y alertas para este fin de agosto

Tormenta de Santa Rosa: mitos, tiempo y alertas para este fin de agosto

Si bien en Servicio Meteorológico Nacional aún no tiene la certeza, en Mendoza, el pronóstico anticipa posibles lluvias, ráfagas de viento y cambios de temperatura. Qué origina esta tradición, qué dice la ciencia y cómo prepararse ante alertas meteorológicas.

Cada año, entre fines de agosto y principios de septiembre, la llegada de la Tormenta de Santa Rosa genera expectativa en gran parte del país. En Mendoza, donde los cambios estacionales suelen traer variaciones bruscas, este fenómeno climático se sigue con atención por su posible impacto en la región. Aunque no siempre se presenta con fuerza, su presencia en el imaginario colectivo y en los registros meteorológicos la convierten en una referencia anual.

El origen del nombre se remonta a 1615, cuando una tormenta repentina frustró el ataque de piratas holandeses a Lima, Perú. La tradición atribuye el evento a los rezos convocados por Isabel Flores de Oliva, luego canonizada como Santa Rosa de Lima, cuya festividad se celebra el 30 de agosto. Desde entonces, cualquier temporal que ocurra cerca de esa fecha se asocia a su figura, aunque la ciencia ofrece una explicación más precisa.

Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la atmósfera a fines de agosto atraviesa una transición hacia la primavera que modifica la circulación de aire. “La presencia de aire cálido y húmedo proveniente del norte, combinado con frentes fríos del sur, genera condiciones propicias para tormentas eléctricas, ráfagas de viento y lluvias intensas”, explica el climatólogo José Luis Stella, del SMN. Este choque de masas de aire se potencia por la Corriente de Chorro en Capas Bajas, que transporta humedad desde el Amazonas y el Atlántico.

En Mendoza, si bien la frecuencia de lluvias intensas es menor que en otras regiones del país, los especialistas recomiendan estar atentos. La ventana de mayor probabilidad para este tipo de eventos va del 25 de agosto al 4 de septiembre, con énfasis en el último fin de semana de agosto y los primeros días de septiembre. En 2024, por ejemplo, se registraron 118 mm de lluvia en el centro del país justo el 30 y 31 de agosto.

Los datos históricos del Observatorio Central Buenos Aires indican que entre 1906 y 2023, en el 57% de los años analizados se produjeron tormentas en ese período. Aunque no siempre fueron eventos severos, la coincidencia con la fecha religiosa refuerza su presencia en la cultura popular. En Mendoza, este fenómeno suele combinarse con el viento Zonda, lo que puede intensificar sus efectos en zonas urbanas y rurales.

Para este 2025, los modelos meteorológicos aún no precisan el día exacto, pero desde el SMN se recomienda seguir los avisos a corto plazo, asegurar objetos sueltos, limpiar canaletas y evitar circular en zonas anegadas. En caso de tormenta eléctrica, se aconseja no permanecer al aire libre ni bajo árboles. La recomendación se extiende a zonas rurales, donde las ráfagas pueden afectar estructuras livianas y cultivos.

Más allá de su intensidad, la Tormenta de Santa Rosa sigue siendo un fenómeno que combina tradición, ciencia y cultura. En Mendoza, su llegada marca el inicio de una nueva etapa climática y recuerda la importancia de estar preparados ante los cambios bruscos del tiempo. La atención a los pronósticos y la prevención siguen siendo las mejores herramientas para enfrentarla con tranquilidad.

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