El asesinato de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez fue transmitido en vivo por Redes Sociales a un grupo cerrado de 45 personas. El caso expone la brutalidad mafiosa de una banda narco que utilizó el crimen como mensaje de disciplinamiento y mantiene prófugo a su líder.
El brutal asesinato de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15) en la localidad porteña de Florencio Varela sigue conmocionando al país. Las tres jóvenes, que habían desaparecido el viernes 19 de septiembre en La Matanza, fueron encontradas descuartizadas en una vivienda de Villa Vatteone. La investigación reveló un dato aún más estremecedor: el crimen fue transmitido en vivo a través de una red social.
Una transmisión en vivo como mensaje mafioso
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó que el asesinato fue emitido por Instagram en un grupo cerrado de alrededor de 45 personas. Según detalló, el hecho fue presentado como un acto de disciplinamiento dentro de una organización narco.
“Esto le pasa al que me roba droga”, habría dicho el líder de la banda durante la transmisión, según relató Alonso en diálogo con Todo Noticias. “Toda esa sesión de tortura fue transmitida por redes sociales y la habrían visto 45 personas”, agregó.
La información surgió a partir de la confesión de uno de los detenidos. Hasta el momento hay cuatro acusados: Miguel Ángel Villanueva Silva (27), de nacionalidad peruana; y los argentinos Iara Daniela Ibarra (19), Andrés Maximiliano Parra (18) y Magalí Celeste González Guerrero (28). Todos enfrentan cargos por homicidio agravado.
Víctimas engañadas y un plan premeditado
De acuerdo con la investigación, las jóvenes llegaron a la casa de Florencio Varela bajo engaño. Creían que iban a participar de un evento. Sin embargo, la vivienda ya había sido preparada para el crimen: horas antes, integrantes de la banda cavaron pozos en el patio para enterrar los restos.
El ministro Alonso subrayó que se trató de un hecho planificado y mafioso. “Estas chicas fueron víctimas. Vamos a escalar para llegar al autor intelectual y a los otros autores materiales”, indicó.
Las autoridades sospechan que la conexión de las víctimas con la organización narco se habría dado en el barrio porteño de Flores, un lugar que solían frecuentar.
El líder prófugo y los allanamientos
El supuesto autor intelectual aún no fue capturado. Se trataría de un joven peruano de 23 años que estaría consolidando su rol como jefe de la banda. Para dar con su paradero, la Policía realizó allanamientos en la Villa Zavaleta, en Barracas, donde la organización tendría su búnker principal.
En el operativo hallaron dinero en efectivo envuelto en rollos y evidencias de que en el lugar vivían al menos 60 personas. Sin embargo, el lugar había sido desalojado a las apuradas.
“Tenemos que dejar un mensaje, esto es muy grave y lo resolvemos todos o no lo resuelve nadie”, declaró Alonso, quien también confirmó que mantiene contacto con la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, para avanzar en la investigación.
Los detalles forenses del horror
Los resultados preliminares de las autopsias revelan la violencia extrema del triple femicidio. Según los informes, las jóvenes fueron asesinadas entre las 3 y las 5 de la madrugada del sábado 20 de septiembre, apenas horas después de ser vistas por última vez cuando subían a una camioneta blanca en La Tablada.
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Lara Gutiérrez (15): sufrió la amputación de los cinco dedos de la mano izquierda, quemaduras compatibles con cigarrillos, un corte parcial en la oreja y una herida que le seccionó la arteria carótida. Su muerte se produjo tras sufrir torturas.
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Brenda del Castillo (20): presentaba fractura de cráneo fatal, aplastamiento facial y cortes en el cuello. Además, se le practicó un corte abdominal de punta a punta después de muerta.
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Morena Verdi (20): tenía luxación cervical y múltiples golpes en el rostro.
Los investigadores coinciden en que el crimen tiene características propias de un ajuste mafioso vinculado al narcotráfico.
