Valeria Mazza aseguró que la clave para recuperar su figura tras los embarazos fue la disciplina y el sacrificio. El médico Jorge Pujol, en cambio, advierte que la obesidad no puede explicarse solo por la fuerza de voluntad: detrás intervienen el metabolismo, la genética, la personalidad y hasta la epigenética.
Valeria Mazza abrió el debate al recordar que durante sus embarazos llegó a aumentar hasta 20 kilos y que la clave para recuperar su figura fue la disciplina y el sacrificio. “Lo mío es voluntad, constancia y esfuerzo”, aseguró la modelo, descartando que el metabolismo haya tenido un rol decisivo en su caso.
El médico Jorge Pujol, especialista en obesidad, respondió en Cada Día a esas declaraciones y planteó una mirada más amplia. Según explicó, el metabolismo es un conjunto de procesos que permiten incorporar y utilizar energía, y no puede reducirse a una idea simple de “rápido” o “lento”. “El metabolismo y la personalidad van de la mano”, señaló, subrayando que cada paciente responde de manera distinta frente a la misma estrategia para bajar de peso.
Pujol remarcó que la obesidad es una enfermedad heterogénea, atravesada por factores genéticos, ambientales y hormonales. “No existe un tratamiento único para todos los obesos ni un medicamento universal”, advirtió. En este sentido, relativizó la idea de que la disciplina sea suficiente para lograr resultados, como plantea Mazza.
El especialista también introdujo el concepto de fenotipos: variantes que expresan la genética de cada persona y que determinan cómo se manifiesta la obesidad. En Argentina, explicó, la mayoría de la población desciende de abuelas que sufrieron hambre y que transmitieron un metabolismo “ahorrador”, predispuesto a acumular energía. Sin embargo, aclaró que esos patrones pueden modificarse gracias a la epigenética, es decir, los cambios que se producen en la expresión genética según el ambiente y los hábitos.
Además, Pujol destacó los avances científicos en terapias hormonales, como los GLP-1, que ya se utilizan en tratamientos contra la obesidad y que incluso muestran resultados positivos en otras enfermedades degenerativas. “Se está pensando en cómo vivir hasta los 100 años en mejores condiciones”, señaló, al mencionar nuevas hormonas que buscan prolongar la longevidad saludable.
Puntos para tener en cuenta
- Disciplina: es importante, pero depende de la personalidad de cada individuo.
- Metabolismo: no es único ni uniforme; varía según genética, ambiente y estilo de vida.
- Fenotipos: cada paciente tiene una expresión distinta de la obesidad, lo que exige tratamientos personalizados.
- Epigenética: los hábitos y el entorno pueden modificar la herencia metabólica y reducir el riesgo de obesidad en futuras generaciones.
- Hormonas: nuevas terapias buscan prevenir obesidad y mejorar la calidad de vida en la vejez.
En conclusión, la discusión entre metabolismo y disciplina no tiene una respuesta única. Mientras Mazza reivindica la constancia como motor de su recuperación, Pujol recuerda que la obesidad es una condición compleja que requiere un abordaje integral. La clave, según el médico, está en reconocer la diversidad de pacientes y diseñar estrategias personalizadas que contemplen tanto la biología como la conducta.