La cantante mexicana de 58 años sufrió una dislocación de cadera en pleno concierto en Veracruz y debió ser trasladada en ambulancia al hospital. Tras la atención médica, confirmó que se encuentra estable y recuperándose, mientras el show quedó suspendido y será reprogramado.
El sábado 19 de septiembre de 2026, Alejandra Guzmán protagonizó un episodio inesperado en el escenario del World Trade Center de Boca del Río, Veracruz. Apenas comenzaba su recital, al tercer tema, un movimiento brusco en la coreografía la dejó paralizada frente al público. La cantante pidió ayuda y fue asistida por bailarines y paramédicos, que la retiraron en camilla y la trasladaron en ambulancia al hospital.
Horas más tarde, Guzmán compartió un video desde la clínica para tranquilizar a sus seguidores: “Gracias a Dios ya me acomodaron la cadera y ya me encuentro bien. ¡Estábamos tan prendidos, caray! Pero voy a volver muy pronto. Gracias Veracruz”. El concierto quedó suspendido y será reprogramado.
Un historial médico complejo
La artista de 58 años tiene prótesis de titanio en ambas caderas, consecuencia de múltiples cirugías derivadas de un procedimiento estético fallido con biopolímeros en 2009. Estos antecedentes explican por qué un movimiento brusco puede derivar en una luxación de cadera, una lesión poco frecuente pero dolorosa y limitante.
Según especialistas, quienes poseen reemplazos articulares deben mantener una rutina constante de rehabilitación y fortalecimiento muscular para evitar complicaciones. Guzmán, que suele entregar todo en sus presentaciones, quedó expuesta a un riesgo que se potencia por la exigencia física de sus shows.
La voz de los expertos
En el programa Cada Día, el médico deportólogo Pablo Valdivieso analizó el caso y destacó la importancia de la prevención:
“No es común que se luxe la cadera, pero en personas con reemplazos puede suceder. Es fundamental la rehabilitación y el mantenimiento de la masa muscular alrededor de la articulación. No es una cadera natural, requiere cuidados especiales”.
El especialista agregó que la actividad física adaptada es clave para reducir riesgos:
- “No tiene que dejar de hacer ejercicio alguien que tiene este tipo de problema. Se necesita un trabajo terapéutico, adaptado a la edad y a la patología”.
- La pérdida de masa muscular a partir de los 50 años aumenta la fragilidad y el riesgo de caídas.
- Ejercicios de equilibrio, movilidad y fuerza moderada ayudan a prevenir fracturas, una de las lesiones más graves en adultos mayores.
Valdivieso incluso recomendó hábitos simples de prevención en la vida cotidiana: “He tenido pacientes mayores que se caen al ponerse los pantalones de pie. Es preferible hacerlo sentado para evitar accidentes domésticos”.
La falta de ejercicio, sumada a la pérdida de masa muscular y a la osteoporosis, incrementa el riesgo de fracturas de cadera, una lesión que puede marcar un antes y un después en la calidad de vida de una persona. El especialista subrayó que la prevención debe ser parte de la rutina: “Una persona inactiva durante meses pierde masa muscular y equilibrio. Eso la vuelve más vulnerable a caídas y fracturas. El ejercicio adaptado es la herramienta más efectiva para evitarlo”.