Las parejas que conviven sin casarse generan efectos jurídicos, pero la inscripción de la unión convivencial en el Registro Civil puede otorgar mayor seguridad. El certificado de convivencia protege el hogar, facilita trámites como la obra social y permite establecer acuerdos sobre bienes en caso de separación.
En tiempos donde muchas parejas postergan el matrimonio, la unión convivencial cobra cada vez más relevancia. Sin embargo, muchos desconocen que el mero hecho de vivir juntos genera efectos jurídicos y que el certificado de convivencia, otorgado por el Registro Civil, puede marcar una diferencia crucial en el futuro de la pareja.
Según el Código Civil y Comercial, una unión convivencial se establece cuando dos personas mayores de edad conviven por más de dos años con un proyecto de vida en común, independientemente de su sexo. Aunque la inscripción en el Registro Civil no es obligatoria, hacerlo puede facilitar la prueba de la relación y otorgar ciertas protecciones. “Las parejas creen que mientras no se casen no generan efectos legales, pero la convivencia ya los produce”, explica la abogada Emilia Pronotto.
Uno de los principales beneficios de inscribir la unión es la protección del hogar. En caso de que la relación termine, la vivienda no puede ser vendida o cedida sin el consentimiento del conviviente. Si la unión está registrada, puedo pedir la nulidad de la venta de bienes esenciales del hogar si mi pareja intenta venderlos sin mi autorización . Además, el certificado puede ayudar en trámites como la inclusión en la obra social o la obtención de beneficios familiares.
Por otro lado, si la unión no está registrada, probar su existencia puede volverse más complejo, especialmente ante situaciones como la muerte de uno de los convivientes. En estos casos, coincidir en el domicilio declarado en el DNI, presentar testigos o demostrar aportes económicos pueden ayudar a reconocer la relación. También existen los pactos de convivencia, acuerdos que establecen con anticipación cómo se distribuirán los bienes en caso de separación.
Así, el certificado de convivencia se presenta como una herramienta clave para quienes buscan asegurar derechos dentro de una relación sin necesidad de recurrir al matrimonio. Inscribir la unión convivencial no solo aporta protección, sino que ayuda a prever posibles conflictos futuros, brindando seguridad legal a ambas partes.