La historia de las mañanas mendocinas sumó un nuevo capítulo romántico. El periodista Pedro Fernández volvió a la carga con una declaración pública de amor a Majo Pérez Comalini, tras una semana de gestos, chistes y un pedido de disculpas. Esta vez, le leyó un poema en vivo que él mismo escribió.
El periodista Pedro Fernández parece no darse por vencido, ha estado toda una semana tratando de ganarse el corazón de la conductora de Cada Día, Majo Pérez Comalini. Cada mañana, en el cruce entre el cruce de ambos programas, el periodista intenta seducirla con sus palabras. Este viernes, la novela de las mañanas mendocinas, sumó un nuevo capítulo a la historia. Luego de una jornada de mala racha, Pedro decidió redimirse de sus actos, le pidió perdón a Majo y trató de volver a conquistarla con un “extenso poema” que él escribió y le dedicó en la pantalla de Canal 9 Televida.
El juego de miradas, chicanas y complicidad entre Pedro Fernández y Majo Pérez Comalini ya es uno de los momentos más esperados de las mañanas mendocinas. Lo que empezó como un cruce casual entre “Viva la Mañana” y “Cada Día”, se transformó en una suerte de telenovela en vivo que ahora suma un nuevo capítulo: un poema leído al aire, escrito por el propio Pedro.
Durante el cruce entre los programas Viva la Mañana y Cada Día, el comunicador mendocino no solo pidió disculpas por sus errores del día anterior, sino que también desplegó un texto cargado de imágenes poéticas, referencias al canal, a la familia de Majo, a sus perros y hasta a sus reels de Instagram.
“En el 9 Televida, ese laberinto de cables y luces donde el tiempo se dobla y los programas se cruzan. Te encuentro, majo, sin buscarte. Un chispazo breve, un parpadeo al aire. Sos la señal que no se decodifica, que me desarma. Decís que el amor no es una línea recta hasta el infinito, sino más bien un salto de fe, un flechazo sin boleto de vuelta. Por hoy y hasta mañana. Susurras en esa fragilidad que construís con una fortaleza que solo los comprometidos están dispuestos a afrontar. Quiero ser el que te haga segura, que te demuestres que estoy aquí para quedarme. Quiero ser tu compañero. Junto a tus perros, tu cable tierra. Me encanta hacerte helado de un solo gusto, el dulce de leche que me hace volar la cabeza. Me imagino un lento de esos que no terminan, entre la comida que susurra y nos mira. Tus reels, Majo. Fueron portales a mi risa, a lo inesperado. Y el camarín, una caja de resonancia donde es un santuario que tu perfume invisible persiste en el aire después de que te fuiste. Quiero ser el afortunado destinatario de tus audios. Que no pretendo serlo cuando la radio y la tele te rescatan del ruido. Que tu mente sea un pájaro que esté libre junto a tu filosofía de que todo lleva tiempo y esfuerzo. Quiero hacer ese esfuerzo y esa paciencia. Tu abuelo Mario. Esta melodía que recorre tus venas. La música, la radio y el legado de amor que te condena a la belleza del auténtico como Carmen, tu abuela. Figura que hoy invoco como vos para conquistarte. Kelvin Torres lo dijo, un autor que me gusta mucho leer y yo lo reafirmo. “Si un día te empeñas en esconderte, que la felicidad te encuentre, que seas esa mujer valiente con una memoria muy grande para cada momento que pueda llegar a pertenecerte”. Me gustaría sentir la inocencia y la adrenalina con un amor con vos, jugar al rin raje que nos haga latir el corazón acelerando en cada mirada lo que pueda ser lo que siento hoy. Y coincido con vos, Majo, cuando me preguntan qué siento por vos, es como la pregunta de tu profesor. Es pasión. Es pasión”, leyó Pedro.
La reacción de Majo no se hizo esperar. Visiblemente conmovida, admitió que se había quedado sin palabras: “Me había quedado muda. Gracias Pedro”. Y aunque intentó mantener la compostura profesional, no cerró la puerta: “Hablemos el finde”, deslizó, dejando abierta la posibilidad de que esta historia trascienda la pantalla.
Mientras tanto, en redes sociales, los televidentes ya se dividieron entre quienes bancan el amor y quienes advierten sobre los romances laborales. Incluso algunos comparan la historia con la de Pedro Alfonso y Paula Chaves, otro amor nacido en cámara.
El propio Fernández se mostró confiado y adelantó que el 29 de julio —día del cumpleaños de Majo— podría ser clave. “Tengo paciencia, tiempo y ganas. El esfuerzo vale la pena”, dijo ante cámara.
Con cada capítulo, el pase de Canal 9 entre ambos programas se transforma en una suerte de reality romántico en vivo, con miles de espectadores atentos a cada gesto. ¿Será solo un juego televisivo o el comienzo de algo más?