El médico deportólogo Pablo Gastaldi analizó la singularidad de Lionel Messi: su rapidez mental, sus hábitos sostenidos y un rendimiento que lo colocan más allá de cualquier parámetro conocido en el fútbol mundial.
Lionel Messi sigue siendo objeto de análisis más allá de lo deportivo. El médico deportólogo Pablo Gastaldi explicó en Cada Día por qué el capitán argentino es un caso único en la historia del fútbol.
“Messi gana segundos letales porque analiza la periferia mientras parece caminar. Su cabeza procesa más rápido que la de otros jugadores”, señaló el especialista, aludiendo a esa capacidad de anticipación que lo distingue en cada partido.
Hace un tiempo, un matemático elaboró un algoritmo que evaluó a los futbolistas desde 1960 hasta hoy. Gastaldi recordó ese estudio y subrayó: “Messi está a seis desvíos estándar en casi todas las métricas: tiros, precisión, pases, asistencias, goles y estado físico. No existe un jugador en los últimos 60 años que se acerque a esos números”.
La disciplina también es parte de su grandeza. “Nunca lo vimos con sobrepeso ni fuera de forma. Sus hábitos sostenidos en el tiempo son parte de su grandeza. Es un marciano que encima le puso todo”, afirmó el médico, destacando la constancia que acompaña al talento.
En su explicación, Gastaldi recurrió a un ejemplo médico con la campana de Gauss y la urología para graficar lo extraordinario. En el ida y vuelta con los conductores, la metáfora derivó en la frase que lo comparó como “el negro de WhatsApp del fútbol”, un recurso de color que buscó remarcar lo excepcional de su caso.
El especialista también recordó estudios comparativos: “En el Real Madrid se midió la rapidez cerebral de Cristiano y Messi. El de Messi resultó apenas más veloz. Esa diferencia explica mucho de lo que vemos en la cancha”.
Para Gastaldi, la vigencia de Messi a los casi 40 años es la prueba más contundente: “Su cabeza va adelantada. Por eso juega como juega, cuando otros ya habrían terminado su carrera”.