Antes de gastar en suplementos que prometen juventud y articulaciones perfectas, conviene revisar qué dice la ciencia y qué recomienda la medicina. Acá aclara mitos, verdades y alternativas reales para mejorar el bienestar.
El colágeno se volvió protagonista en farmacias, góndolas, redes sociales y rutinas de belleza. Promete mejorar la piel, las articulaciones y hasta frenar el envejecimiento. Pero ¿realmente funciona? ¿Es seguro consumirlo? ¿Todos pueden hacerlo? El médico deportólogo Pablo Gastaldi, fue contundente: “El colágeno que vos consumís por boca no entra a tu cuerpo”, afirmó, cuestionando la eficacia de los suplementos orales.
Según explicó el especialista, el cuerpo humano no tiene capacidad de absorber proteínas como el colágeno de forma oral, ni siquiera en su versión hidrolizada. “Ni aun el hidrolizado, en esas condiciones que dicen de ayunas estricto”, explicó. Esto significa que, aunque se tomen cápsulas o polvos en ayuno, el organismo no logra incorporar esas moléculas como se promete. También alertó sobre el rol de la industria: “El marketing nos mintió, pero hay hasta laboratorios serios que largan productos con colágenos. No está bien, la gente no puede tener una información equivocada porque gastás plata sin sentido”.
Entonces, ¿es malo consumir colágeno? No necesariamente, pero sí puede ser inútil o innecesario para muchas personas. El problema no es el suplemento en sí, sino la expectativa de que funcione como lo promocionan. Además, no todos pueden consumirlo sin consultar: personas con enfermedades renales, digestivas o metabólicas deben evitarlo o hacerlo bajo supervisión médica.
Para quienes buscan mejorar su salud sin recurrir a suplementos, el especialista recomienda enfocarse en hábitos que estimulen la producción natural de colágeno: alimentación rica en proteínas, vitamina C, zinc y antioxidantes; actividad física regular; hidratación adecuada; y cuidado tópico de la piel. “Igual que el ácido hialurónico, si no lo hacés por vía tópica, no tiene sentido”, agregó Gastaldi, sugiriendo que la aplicación directa sobre la piel es más efectiva que la vía oral.
El especialista estuvo en Cada Tarde, mirá aquí la nota completa