El actor, cantante, guionista, docente y director; estrena este sábado 28 su unipersonal más íntimo “Ligero de equipaje”. Antes dialogó para el ciclo “Dio La Nota” en la zona digital de Canal 9 Televida. Los secretos “artísticos” de la familia, su adolescencia, su mirada sobre el trabajo y sus cábalas más divertidas.
“En la pandemia fui medio glamoroso, lo voy a confesar, hacía los zoom de la mitad para arriba todo con lentejuelas y para abajo en jogguineta”, dice con su sello de humor el gran y único en su estilo Adrián Sorrentino. El multifacético artista mendocino, estuvo invitado en el ciclo “Dio La Nota” que conduce Marina Correa, donde habló del unipersonal que estrena este sábado 28 de mayo a las 21h en el teatro Independencia (con entradas a la venta en entradaweb.com.ar), y también de distintos aspectos de su vida.
“Ligero de Equipaje” (el nombre de su espectáculo estreno) es por primera vez una propuesta muy autorreferencial, fue como poner en la mesa todo, la gente que compartió experiencias conmigo, lo que elijo dejar atrás y lo que pongo en la mochila para continuar. También está lo que no quiero más, pero me despido en gratitud, es un mirar lo quedó como esperanza de amor”, dice Adrián Sorrentino tratando de sintetizar su siempre gratamente sorprendente, propuesta artística sobre el escenario. “Habrá canciones que nunca me animé a cantar en público y que quedaban para la ducha, pero ahí estarán” dice con ese respeto con que se maneja en las formas por la vida.
Secretos familiares

Ya repasando un poco su niñez, Adrián contaba que en su casa “al arte lo tenían bastante oculto, hasta mis 14 años no supe el historial artístico que había en mi familia”. Sorrentino se refiere a su abuelo que era bandoneonista de una orquesta típica barrial, de su abuela que era actriz, de su tía actriz de la comedia francesa, de su tío una gloria de la radiofonía, Rodolfo Ricolfe. Una madre bailarina flamenca, discípula de Miguel de Mendoza y María Reyes. “En aquél entonces había los padres y madres, sentían mucho miedo que sus hijos pasaran hambre, creían falsamente que si un hijo, hija se dedicaba al arte no tendría para vivir. Pero las personas que nos ponemos la camiseta de nuestras profesiones, podemos vivir de ellas, claro siempre que se lo tome como algo serio”.
“Respecto al arte, uno se le acerca de manera muy intuitiva, y empezás a transitar y formarte. Hay muchos maestros a los que agradecer sin dudas, y en esta referencia que siempre me hacen como el Rey del Café Concert, se lo debo Héctor Fernández Leal, es una inspiración infinita hasta el día de hoy. También me pasa con todos lo grandes cabaretistas o café-concertistas como Antonio Gasalla, Andrés Perciavale, Edda Diaz, Nacha Guevara, y muchos más”.

“En mi caso siento que me he quedado sosteniendo la antorcha del café-concert, en este momento uno de los pocos que queda en el país soy yo. Y sostengo firmemente esa llama para que no se apague. El Café-Concert es muy particular, tiene una mezcla de distintas disciplinas, baile, canto, poesía, es el género de la no urgencia que sí tiene el stand up con la necesidad de meter un chiste tras otro. Aquí se trata de una propuesta más reflexiva, donde incluso hay espacio para las letras, desde un fragmento de Cortázar a un tema de María Elena Walsh. Pero absolutamente todas las experiencias artísticas son válidas y más si son en vivo”, decía Adrián Sorrentino.
“Tuve una madre y padre muy presentes”

Entre las distintas fotos que se le fueron pasando a Adrián Sorrentino, referidas a sus trabajos, llegó “De Atar”, musical dirigido por Hugo Moreno y producido por Pablo Moreno y Laura Fuertes. Un espectáculo con banda en vivo y 2 pisos de escenario, allí Sorrentino interpretaba a una persona trans en los años 30, ocultada en un neuropsiquiátrico.
A partir de allí, la pregunta de la conductora fue referida a si sufrió bullying en la escuela, por ser una persona distinta, a lo que en aquél tiempo se consideraba la “normalidad”. “Sí me pasó, especialmente en la secundaria, no en la primaria, con mis ex compañeros de la Escuela Lainez todavía nos seguimos viendo. Y tienen la gentileza de preguntarme ¿che Adri te jodimos mucho? ¿podés creer que me lo han preguntado? Pero no pasó jamás con ellos. Distinto en el secundario, allí la cosa se puso más brava, y sí sufrí el bullying, pero nunca violencia, sí la burla con la que uno se siente intimidado”.
Luego respecto a la emocionalidad que encontraba en su casa, se emocionó al decir: “En mi casa siempre hubo mucho amor, también grandes diferencias, pero nunca malos tratos o destratos. Sin hablar tácitamente me contenían y me amaban. Hoy a la distancia, agradezco no haber sido más exigente como hijo, ellos hicieron lo que pudieron, pero tuve una mamá y un papá muy presentes que me quisieron, me amaron”.
Ping Pong divertido
En uno de los segmentos del programa, se desarrolló un divertido ping pong de preguntas y respuestas, allí entre las cosas que Adrián Sorrentino contó, fue su gran cábala antes de entrar a escena: “Me hago tres rayas en la zuela del zapato, lo tomé de una obra de teatro y quedó, es infaltable, háganlo en sus casas”, decía con humor el actor.
“Mi madre soñaba con verse en televisión”

En el tramo final de la nota, con una foto en pantalla de su bellísima madre, Adrián Sorrentino contuvo su emoción y expresaba “ella era artista, tenía en su casa materna un camarín con medio baño, y yo me imagino que soñaba ahí estar arriba de un escenario, que las cámaras le apuntaran”. Después decía, “era muy coqueta, pero también brava, cuando me veía en una función me decía que todo bien, pero luego en casa me agregaba, que con el tiempo el personaje me iba a ir saliendo”, un relato que despertó emotivas risas. “Ella era muy honesta y graciosa, simpática, estoy segura le hubiera gustado verse en televisión”
Para disfrutar del arte con el sello único de este inmenso artista, el público podrá asistir este sábado 28 de mayo a las 21h al teatro Independencia, las entradas tienen un valor de $500 y pueden adquirirse a través de entradaweb.com.ar o en boletería del teatro el viernes y mismo sábado desde las 18h.