Descubrí la ciencia y el arte detrás de esta bebida nacional, desde sus beneficios hasta la forma ideal de disfrutarlo sin excesos ni agregados. Lo que tenés que saber desde la palabra profesional.
El mate, con su historia milenaria y su profunda conexión cultural, es mucho más que una simple infusión. Para millones de personas en el sur de América, representa un momento de conexión, un estímulo para el pensamiento y un compañero fiel en la rutina diaria. Sin embargo, para aprovechar al máximo sus virtudes sin caer en los excesos, es clave entender sus componentes, la cantidad ideal de consumo y la forma más auténtica de prepararlo. Esta guía es una invitación a redescubrir el mate desde una perspectiva informada y consciente.
El consumo ideal: la regla del litro
“Aunque muchos lo beben a lo largo de toda la jornada, los expertos en nutrición y salud coincidimos en que la cantidad ideal de consumo diario no debería superar el litro y medio (máximo) por persona. Esto equivale a unas 3 o 4 “cebadas” grandes, o a unos 100 gramos de yerba. Consumir más de esta cantidad puede provocar efectos secundarios no deseados, como nerviosismo, insomnio o taquicardia, debido al alto contenido de mateína (la forma de cafeína presente en la yerba). Es fundamental recordar que el mate, por su efecto diurético, no reemplaza al agua como fuente de hidratación principal. Para evitar la deshidratación, es importante intercalar el mate con el consumo de agua pura a lo largo del día”, argumentó Constanza Fernández, nutricionista.
Componentes del mate: la química de un sabor único
La yerba mate es una farmacia natural, repleta de compuestos que le otorgan sus propiedades estimulantes y beneficiosas. Sus principales componentes son:
- Mateína: Este alcaloide, similar a la cafeína, es el responsable de su efecto estimulante. A diferencia del café, la mateína tiene una absorción más lenta, lo que proporciona una energía más sostenida y evita el “bajón” repentino.
- Polifenoles y antioxidantes: La yerba mate es una de las fuentes vegetales más ricas en estos compuestos, incluso superando al té verde. Ayudan a combatir el daño celular, fortalecer el sistema inmunológico y proteger el cuerpo contra los radicales libres, previniendo el envejecimiento prematuro.
- Vitaminas y minerales: Contiene vitaminas del grupo B, vitamina C y E, así como minerales esenciales como magnesio, potasio y hierro. Si bien no reemplazan a una dieta balanceada, sí contribuyen a una mejor salud general.
Pros y contras: la balanza del matero
El mate ofrece una amplia gama de beneficios para la salud, pero también presenta algunas precauciones que vale la pena considerar. “Pero también algunas contras que no podemos dejar de ver”, argumentó la profesional.
Pros:
- Aumento de energía y concentración: Su efecto estimulante mejora la atención y el rendimiento cognitivo, lo que lo convierte en un excelente compañero de estudio y trabajo.
- Efecto diurético: Ayuda a eliminar el exceso de líquidos y toxinas, lo que contribuye a la salud renal.
- Apoyo a la digestión: Estimula el movimiento intestinal y puede aliviar algunos síntomas de la indigestión.
- Promueve la salud cardiovascular: Investigaciones sugieren que puede ayudar a reducir el colesterol “malo” (LDL) y a proteger el corazón.
Contras:
- Riesgo de cáncer: La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado a las bebidas muy calientes (superiores a 65°C) como un probable carcinógeno, ya que el calor excesivo puede dañar las células del esófago y la boca. La clave es cebar a una temperatura adecuada.
- Efectos del exceso de cafeína: Un consumo desmedido puede provocar nerviosismo, ansiedad, insomnio y problemas estomacales en personas sensibles.
- Reduce la absorción de hierro: Al igual que el té, el mate contiene taninos que pueden dificultar la absorción de hierro no hemo (el que proviene de fuentes vegetales), por lo que las personas con anemia deben consumirlo con moderación.
La mejor manera de prepararlo: el mate auténtico
“El verdadero sabor del mate se revela sin la necesidad de azúcar, edulcorantes o cualquier otro agregado. El ritual del “mate amargo” es una experiencia de sabor puro y auténtico, además de saludable”, contó la nutricionista.
Algunos pasos para prepararlo correctamente:
- Llenar el mate: Hasta sus tres cuartas partes con yerba.
- Sacudir y formar la “montañita”: Cubrí la boca del mate con la mano y sacudilo boca abajo para que el polvo de la yerba suba y se adhiera. Luego, inclinalo para que la yerba quede recostada sobre una pared, formando una “montañita” de yerba seca.
- Humedecer: Verté un poco de agua tibia en el hueco que se formó al inclinar la yerba.
- Insertar la bombilla: Con el dedo pulgar sobre el orificio superior de la bombilla, insertala con cuidado en el hueco hasta el fondo. No la muevas después de esto.
- Cebar: Verter agua caliente, a una temperatura entre 70°C y 80°C, en el mismo lugar donde está la bombilla. La clave es no verter el agua sobre toda la yerba para que se vaya “lavando” de a poco.
Disfruta de tu mate, saboreando cada nota amarga y herbal, y honrando la tradición de esta bebida tan especial. Estamos acostumbrados a “olvidar” el sabor de las cosas de forma natural. Esto nos juega en contra a la hora de poder volver a no agregar nada de más, y sobre todo, de disfrutar de los orígenes de cada sabor.
La profesional estuvo en Cada Tarde, mirá la nota