En una serie de controles sanitarios, la Policía Rural secuestró carne sin etiquetas ni refrigeración adecuada. Tres personas quedaron bajo investigación judicial.
Más de 260 kilos de carne en mal estado fueron decomisados por la Policía Rural en operativos realizados en Guaymallén y Rivadavia. La mercadería no tenía etiquetas, ni cumplía con las condiciones mínimas de higiene y conservación. Tres personas quedaron a disposición de la Justicia.
El primer procedimiento tuvo lugar en un comercio de calle Severo del Castillo, en Guaymallén. Al llegar al lugar, los efectivos descubrieron que el negocio no estaba habilitado para funcionar. Además, el dueño no supo explicar el origen de la carne, que estaba mal almacenada en los freezers. Tras la intervención del Ayudante Fiscal, se decomisaron 205 kilos de carne con la participación del personal de Bromatología.

En Rivadavia se llevaron a cabo otros dos operativos. Uno de ellos fue en un local de calle Avellaneda, donde se vendían chorizos caseros sin rotulación ni autorización para su producción. En este caso, se secuestraron 26 kilos de embutidos que no cumplían con las normas sanitarias.
El otro procedimiento se realizó en un trozadero ubicado en calle Chañar, también en Rivadavia. Allí se decomisaron 29 kilos de chorizos congelados que no tenían etiquetas y estaban mal conservados.
Todos los productos fueron desnaturalizados para evitar su consumo, y los responsables quedaron a disposición de las autoridades judiciales.