Tras una feroz pelea por las fotos familiares de dos participantes, la producción expulsó de inmediato a Campanita Pereira y a Danelik Galazán. Sin embargo, la paraguaya se negó rotundamente a abandonar la casa y una oficial de seguridad debió ingresar para retirarla del predio.
La casa de Gran Hermano: Generación Dorada atravesó este jueves una de sus noches más drásticas, escandalosas e inéditas en la historia de la pantalla de El 9 Televida. Un violento enfrentamiento entre participantes derivó en una doble expulsión inmediata, desencadenando un momento de extrema tensión cuando una de las sancionadas se resistió a abandonar el reality y obligó la intervención del personal de seguridad.
El detonante ocurrió el miércoles por la noche, cuando Steffany “Campanita” Pereira sacó del dormitorio las fotografías de los hijos de Solange Abraham y Jennifer “Pincoya” Galvarini. La provocación derivó en una fuerte discusión con Danelik Galazán que rozó la agresión física, llevando a la producción a tomar la medida más tajante: la expulsión sin escala de ambas competidoras.
Dos actitudes opuestas y un nuevo atrincheramiento
Mientras Danelik aceptó la sanción de la voz de Gran Hermano y se retiró por la puerta giratoria sin generar conflictos, Campanita estalló de ira y se negó a acatar la orden. “¡No me voy a ir de ninguna manera! Me parece horrible e injusto, amado. Nunca en mi vida agredí a nadie”, gritó entre lágrimas dirigiéndose al confesionario.

A pesar de los intentos de Mariela Prieto por hacerla entrar en razón y de las advertencias del programa sobre las consecuencias de su postura, la paraguaya se mantuvo firme en su negativa, repitiendo la escandalosa conducta que ya había protagonizado cuando fue eliminada por el voto del público semanas atrás.

Intervención de seguridad fuera de aire
Ante el bloqueo absoluto de la situación y la negativa de la jugadora a retirarse por sus propios medios, Santiago del Moro anunció en vivo la activación del protocolo de contención. Una oficial de seguridad femenina ingresó a la propiedad y, tras una larga charla en el confesionario, logró persuadir a la participante.

Finalmente, entre llantos y abrazos a la oficial, Campanita abandonó la casa más famosa del país por la puerta trasera y fuera de aire, cerrando un capítulo negro que promete sacudir la dinámica de los finalistas en la pantalla de El 9 Televida.