Después de décadas encerrado en un acuario de Mendoza, Jorge retomó su vida en el mar y ahora se encuentra en aguas cálidas de Santa Catarina.
Jorge, el tortugo marino que vivió más de 40 años en el ex Acuario Municipal de Mendoza, ya está nadando en aguas del estado de Santa Catarina, al norte de Brasil.
Desde que fue liberado el pasado 11 de abril en Mar del Plata, recorrió más de 2.200 kilómetros por el Atlántico, guiado por su instinto natural.
Este increíble seguimiento forma parte de un monitoreo satelital que realiza el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, UNMDP-Conicet), cuyos investigadores confirmaron que Jorge se orientó con una precisión asombrosa hacia el norte, atravesando la frontera entre Uruguay y Brasil en tan solo 18 días.
Las aguas en las que se encuentra actualmente son ideales para esta época del año, ya que las tortugas marinas suelen migrar a zonas más cálidas cuando bajan las temperaturas.
Una historia única en el mundo
Lo que hace especial el caso de Jorge no es solo su largo recorrido, sino su origen: vivió en cautiverio durante cuatro décadas, y aún así logró reinsertarse exitosamente en su hábitat natural.
Desde que fue rescatado en Bahía Blanca, pasó por distintos medios de transporte: autos, aviones y barcos hasta llegar a Mendoza. Allí permaneció en el acuario hasta su reciente liberación, tras una preparación específica en la costa atlántica.
Su comportamiento en el mar es típico de las tortugas marinas: combina tramos de nado prolongado con paradas en zonas más acotadas, donde posiblemente descansa, se alimenta o explora el entorno.
Una historia que inspira
La liberación de Jorge fue posible gracias a un trabajo conjunto entre instituciones públicas y privadas, como la Municipalidad de Mendoza, el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia y el Centro de Rehabilitación de Fauna Marina del Mar del Plata Aquarium.
Desde el equipo que sigue su recorrido destacan que la historia de Jorge se ha convertido en un símbolo de esperanza: “Su caso demuestra que incluso después de tantos años fuera de su entorno, la naturaleza puede encontrar el camino para volver a equilibrarse”.
En la antesala del Día Mundial de las Tortugas Marinas, que se celebra este 16 de junio, la historia de Jorge no solo emociona a quienes participaron de su rescate, sino que también se presenta como un verdadero ejemplo de resiliencia animal y compromiso con la biodiversidad.