Si sentiste que el mes de enero duró más de lo necesario podría ser señal de que estás aburrido
Algunos aseguran que enero dura como cuatro meses. ¿Exageración o realidad? Un poco de las dos. Y muchos usuarios en las redes sociales se expresan al respecto:
Buscándole el final al mes de Enero. pic.twitter.com/vq8uZ2hay4
— Andre Frusciante (@kidbro_dr) January 30, 2019
Enero lleva durando muchos meses ya no puedo mas enserio, qué pereza de mes.
— Nerxn (@Nerxn_) January 30, 2019
Martes 47 de enero
— Fede Acosta (@fedeacosta23) January 30, 2019
La razón de que nos parece un mes más largo que el resto tiene su explicación en la química y, claramente, en nuestro cerebro. Todos experimentamos el tiempo de manera diferente, y hay una variedad de factores que pueden afectarlo.
Y acá entra en juego, la dopamina. En nuestro cuerpo existe este neurotransmisor que es el encargado de llevar información entre neuronas y tiene varias funciones, incluyendo el comportamiento, la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, el sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje.
La comida y las fiestas de diciembre, que dura exactamente lo mismo que enero, hacen que se pase más rápido debido a la gran cantidad de dopamina que nuestro cuerpo genera.
La vuelta a la rutina después de la fiestas, el calor y la menor ingesta de comidas y fiestas en enero, disminuyen el nivel de dopamina relentizando la percepción que tenemos de este mes. A esto se lo conoce como la hipótesis del reloj de dopamina.
La próxima vez que alguien se queje sobre lo eterno que es enero, no le digas que tiene 31 días, solo pregntale cómo ha sido su día.