Cuando se habla de principiantes en una actividad física podemos hablar de pasivos con y sin registro deportivo. ¿Qué implica cada una de estas referencias, y qué consejos seguir en cada caso?
No importa si antes o después. En algún momento tratamos de comenzar una actividad física sostenida en el tiempo, pero siendo conscientes de que, si somos principiantes, debemos pedir consejos a los que más saben.
A la hora de hablar de Fitness, es bueno recordar en este sentido que pretende la mejora del estado del cuerpo mediante el entrenamiento de los músculos.En fitness los deportistas combinan ejercicios aeróbicos con anaeróbicos. ¿Pero qué pasa con los principiantes y lo que pueden llegar o no a hacer para entrar de a poco en estado?
Y es aquí en donde entra lo que se denomina pasivos con registro deportivo, y pasivos sin registro deportivo.
Según explicó el profesor de Educación Física Rodrigo Flores (Gimnasio ATP CLUB movimiento y salud) “En ambos casos hace referencia a personas sedentarias que, en el caso de haber realizado una práctica sistemática, planificada y sostenida en el tiempo, pueden tener un registro. En el otro quienes no han tenido ningún tipo de actividad física deportiva”.
– ¿Qué cuidados deben tener en cada caso, y qué tipo de ejercicio es beneficioso que hagan?
“Los cuidados son los mismos para ambos grupos, sin embargo, deberán ser más pacientes y cautelosos quienes tengan experiencia previa, manteniendo la progresión de volumen e intensidad de los ejercicios seleccionados, de la misma manera que un pasivo sin registro previo”.
-Si hablamos de ejercicios adecuados para ambos casos, ¿Cuáles serían los más convenientes?
El ejercicio adecuado para ambos grupos será aquel que se adapte a las características de la persona que desarrolle la práctica, su edad y experiencia previa. Recordando siempre, tener un chequeo médico previo, asesorarse por un profesional y comprometiéndose con la práctica continua y sistemática de la actividad seleccionada”.
Los “sí”
– Tomar líquido antes y durante la actividad para mantenerse hidratado, ya que el cuerpo está menos entrenado y es menos eficiente. Entonces, podría tener una deshidratación.
– Realizar a conciencia la entrada en calor, fundamental para lo que viene después, gracias a los ejercicios de movilidad articular, la elevación de la temperatura corporal y el estiramiento de los grupos musculares que se van a utilizar.
– Es también importante la elongación final.
– En el día a día, acompañar con una alimentación saludable que aporte los nutrientes indispensables para el entrenamiento.
– Entrenar temprano o a última hora del día, siempre calzado deportivo indicado para entrenar, con base de goma eva, que evite lesiones.
– Asegurarse de que la técnica con la que se ejecutan los ejercicios sea la correcta.
Los “no”
– Evitar las intensidades altas las primeras dos o tres semanas, momento en que se logra una buena adaptación.
– Dejar de lado los objetivos inalcanzables apenas se empieza. A través del fitness no se consigue una pérdida de peso directa, por lo que si tu objetivo es bajar de peso debés intercalarlo con ejercicios cardiovasculares, como running, cicilismo etc. Lo importante es ir paso a paso, con metas posibles, así evitaremos frustrarnos. La clave siempre es la constancia.
-El descanso es tu motor, evitá dormir poco. Incluso los atletas más experimentados aprecian la importancia del descanso después de un ejercicio intenso. Intentá dormir ocho horas por noche, e incluso descansar un día a la semana
Como siempre, consultá con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.