Con duelos mano a mano basados en salsas típicas, los participantes se jugaron su pase al balcón bajo la atenta mirada del jurado. Mientras Edith Hermida y Lizy Tagliani celebraron con picardía sus triunfos, figuras como La Negra Vernaci y Marta Fort estallaron de bronca ante el veredicto.
La competencia en las cocinas más famosas del país no da tregua. En una nueva y exigente gala dedicada por completo a la gastronomía oriental, los participantes debieron enfrentarse en duelos directos utilizando salsas complejas como pescado, agridulce, ostras, Lao Gan Ma y unagi, donde cada error se pagaba caro.
Duelos picantes y festejos en las alturas
Los enfrentamientos comenzaron con cruces muy parejos. En el duelo inicial de salsa de pescado, Mike Amigorena se impuso a Julieta Poggio y subió al primer balcón de la noche entre risas y festejos con sus compañeros.

Por su parte, uno de los momentos más comentados de la velada lo protagonizaron la China Ansa y Edith Hermida con la salsa hoisin. Pese a los pronósticos y a las chicanas cruzadas, el jurado destacó el plato de Edith y la mandó directo al balcón, desatando la locura y los comentarios románticos sobre el “amor de Presta”, mientras que la China no ocultó su total incredulidad.

En el desafío de salsa unagi, Diego Ramos superó a Marta Fort, quien quedó visiblemente molesta y “recaliente” por el resultado, asegurando, entre risas y enojo, que se sentía “estafadísima” tras haber colocado dos tazas de arroz en su preparación.

Técnica contra sabor: el duelo de las “madrinas” y la furia de La Negra
Hacia el tramo final, el estudio se convirtió en un verdadero show con el enfrentamiento entre Elizabeth “La Negra” Vernaci y Lizy Tagliani utilizando la salsa Lao Gan Ma, a quienes catalogaron como el “yin y el yang” por combinar técnica y sabor de maneras opuestas.

Ante la sorpresa de todos —y con chistes cruzados sobre mal comportamiento—, el jurado decidió que Lizy Tagliani subiera al balcón. La reacción de La Negra no se hizo esperar: entre risas socarronas y resignación, lanzó un divertido pase de factura: “No puede ser que Lizy cocine mejor que yo”, mientras bromeaba con regalarle su delantal blanco para que se lo lavara.
Finalmente, en el duelo de salsa de ostras, Pablo Migliore y Luciana Geuna cerraron una noche donde el karma de las medallas doradas volvió a golpear a los favoritos, dejando a varios participantes indignados y listos para dar batalla en la próxima gala de última chance.
Seguí cada instancia de MasterChef Celebrity por la pantalla de El 9 Televida.