Hipertimesia o la maldición de recordarlo todo

Hipertimesia o la maldición de recordarlo todo

No son muchos lo casos, pero este trastorno existe. ¿Por qué el olvido es parte del proceso que el cerebro necesita para equilibrarse? Los detalles en esta nota

Desde la propia literatura, la denominada hipertimesia (síndrome que causa una memoria autobiográfica muy superior a la normal) se hizo visible casi como un relato fantástico. Vale recordar “Funes el memorioso”, publicado en 1944, en el que Borges relata la historia de Ireneo Funes, un gaucho del Uruguay que había quedado tullido luego de un accidente con un caballo. Con soberbia, Funes consideraba benéfico el golpe que lo había fulminado, porque le permitía recordar todo. Literalmente.

Un caso que viven pocas personas en el mundo y que les causa severos problemas, ya que por algo ese “archivo” viviente que es el cerebro olvida algunas cosas em detrimento de otras.

Como explica la neuropsicóloga Cecilia Ortiz “una cosa es aprender y guardar aquella información que para mí es importante y que voy a necesitar, y otro tema muy diferente es tener esta súper capacidad que hace que pocas personas en el mundo (entre 60 y 100 casos) olviden, de hecho, recuerdan cada detalle de forma vívida”.

– ¿Cómo opera el cerebro normalmente en cada uno de nosotros respecto a la memoria?

El cerebro determina que en toda esa información que le llega como estímulo y que ingresa (por ejemplo, si vamos a una fiesta de casamiento) hay cosas que no son importantes y otras que sí. Entonces lo que no es tan fundamental o valioso para nuestro él, se va como esfumando quedando algo vago respecto a lo que no es tan importante. El cerebro discrimina y guarda lo que considera valioso.

– ¿Por qué se sostiene que es importante olvidar para el cerebro?

Porque de hecho así es. Nuestro cerebro necesita olvidar, el olvido es valioso, importante y adaptativo. Necesitamos olvidar para recordar y aprender. Alrededor de un 80 % de la información de un solo día se desecha “y más ahora con tantos estímulos e información que hay en internet y la alta productividad en diversas actividades. Hay información que para el cerebro no es útil entonces las selecciona para eliminarlas. El cerebro olvida más de lo que recuerda.

Es por eso que olvidar es natural y no significa que algo esté mal en el cerebro. De hecho, olvidar quiere decir que tiene un cerebro saludable, porque, aunque algunos no lo crean, este órgano no es una especie de computadora con capacidad de almacenamiento infinita que recopila recuerdos y más recuerdos. Para el correcto funcionamiento del cerebro este necesita desechar la información que no le resulta útil y esto lo hace también como un método de supervivencia. Tampoco está programado para recibir en su totalidad la información externa que llega.

– ¿Por qué en los momentos duros o tristes se nos hacen blancos, cuando luego deseamos recordar?

Porque el cerebro adopta una figura defensiva ante lo doloroso del recuerdo. No los borra, pero aparecen como difuminados,

Lo útil y relevante

 Aunque el cerebro hace una selección de las memorias, este no siempre filtra y guarda las obviedades que pueden ser útiles para las personas como aprenderse toda la información de un curso para ganar fácilmente un examen y, es por eso, que se requieren métodos de aprendizaje para practicar y repasar cierta información.

Lo que es relevante para el cerebro son las emociones que atraviesan las experiencias. David Aguillón, médico y miembro del Grupo de Neurociencias de Antioquia, cuenta en entrevistas: “El cerebro filtra lo emocionalmente significativo, ya sea positivo o negativo. Que una experiencia tenga relevancia emocional va a lograr que el cerebro almacene y codifique la información. El resto lo va a desechar. Es por eso que se van olvidando los detalles de días pasados”.

Esa información suele quedar en el olvido y es imposible recordarla. Quizás no le prestó la suficiente atención. Pero hay otra que se puede desbloquear con “claves como una canción, un perfume, una fotografía, que ayudarán a evocar ese recuerdo que la persona de pronto no recordaba”, agrega Aguillón.

Las emociones, entonces, son primordiales en la consolidación de la memoria. Ellas se producen en el sistema límbico, el más primitivo e interno del cerebro, según el médico Jan Karlos.

Por su lado Ortiz contó que los momentos duros o tristes se nos hacen blancos muchas veces, “porque el cerebro adopta una figura defensiva ante lo doloroso del recuerdo. No los borra, pero aparecen como difuminados. Olvidar se relaciona también con los recuerdos que deben resignificarse para poder sobrevivir. Si no fuese por la modificación de ciertos recuerdos que el cerebro está en capacidad de hacer, algunos eventos traumáticos no podrían superarse”.

La profesional estuvo con el equipo de Cada Día, mira la nota

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