El hecho ocurrió en la escuela José Cartellone, en El Bermejo, Guaymallén. Un niño de 6 años habría sido abusado dentro del establecimiento y apuntan contra un celador como el principal acusado.
Este miércoles, un niño de 6 años denunció haber sido abusado sexualmente dentro del establecimiento educativo José Cartellone, ubicada sobre calle Avellaneda, en El Bermejo, Guaymallén.
El caso salió a la luz cuando el pequeño le relató lo sucedido a su mamá, luego de regresar del colegio. La mujer, consternada, alertó a las autoridades y se dirigió al lugar para pedir explicaciones. Según relataron testigos desde la puerta de la escuela, la acusación apunta contra un celador, quien fue retirado del edificio tras conocerse la denuncia.
De acuerdo con los relatos, ese día el niño no tuvo clases porque su maestra no asistió. Por ese motivo, lo llevaron a la Dirección y desde allí llamaron a su madre para que fuera a buscarlo. Ya en su casa, el menor se mostró alterado: se orinó encima y comenzó a llorar, momento en el que le contó a su familia lo que habría pasado dentro del establecimiento.
Frente a esta situación, los familiares del alumno fueron de inmediato a la escuela. Allí, reclamaron respuestas y exigieron que se tomen medidas urgentes. También prendieron fuego algunos pastizales en la vereda y cortaron el tránsito sobre calle Avellaneda. Vecinos y otros padres se sumaron a la protesta, que terminó con un fuerte operativo policial en el lugar.
Un niño de 6 años denunció haber sido abusado sexualmente dentro de la escuela José Cartellone. Vecinos y familiares manifestaron en la puerta del establecimiento educativo pic.twitter.com/lQdJMyj7wx
— verónica ojeda (@verojedaP) May 14, 2025
Durante la manifestación, los presentes señalaron públicamente al celador como el presunto agresor y reclamaron la intervención urgente de la Justicia. A su vez, criticaron el silencio del equipo directivo, que evitó dar declaraciones cuando fue consultado por los hechos.
El niño fue trasladado de urgencia al Hospital Notti para ser asistido por profesionales, mientras que sus padres se dirigieron a la comisaría para radicar la denuncia correspondiente.
Agentes policiales intentaron dialogar con los manifestantes para calmar los ánimos y evitar que la situación pasara a mayores. Sin embargo, la indignación crecía por la falta de respuestas claras por parte de la escuela.