Instalada en Mendoza desde hace casi seis años tras dar un giro radical a su estilo de vida, Virginia Da Cunha volvió al centro de la escena al cruzar duramente las críticas por su relación con Samir Jaliff, un DJ y productor musical 19 años menor con quien hoy convive.
La exintegrante de Bandana, Virginia Da Cunha, decidió no quedarse de brazos cruzados frente a los reiterados cuestionamientos que recibe en redes sociales por su noviazgo con Samir Jaliff, un joven DJ y productor musical con el que comparte su vida y su hogar. A sus 45 años, la artista abrió su álbum personal en Instagram para responderles a quienes ponen el foco en los 19 años de diferencia que la separan de su pareja.

A través de un repaso por imágenes que van desde sus 20 años en pleno auge mediático hasta su presente actual, la cantante cuestionó los prejuicios que recaen sobre las mujeres cuando entablan vínculos con hombres más jóvenes.
“La edad es una trampa del sistema”
Sin intenciones de justificar su relación, Da Cunha acompañó sus fotos con un descargo sin filtro donde analizó cómo cambió su mirada sobre el cuerpo y la vida a lo largo de las décadas: “A mis 20 la tenía tan clara que me veía bien con 40 kilos. A mis 25-30 me dediqué a los deportes extremos, al sol y a mi banda independiente… A mis 44 conocí a este gran hombre, eterno niño de 25 con el que hoy convivo. La edad es una trampa del sistema, lo digo desde que tengo 20 años. La edad está en la mente que comanda al cuerpo. Dejemos de alimentar un sistema que nos quiere enfermos y animémonos a ser vida”, sentenció la cantante.


Su refugio en Mendoza y un renacer personal
Esta postura va en sintonía con el profundo cambio de vida que Da Cunha experimentó al radicarse en la provincia de Mendoza hace casi seis años, luego de quedar varada allí durante la pandemia. Enamorada del paisaje andino, la naturaleza y una filosofía alineada a la sanación natural, la artista encontró en la montaña el escenario perfecto para alejarse de la vorágine porteña y rehacer su camino sentimental y musical.
Junto a Jaliff —quien definió el vínculo asegurando que “el espíritu no entiende de cálculos ni de estereotipos”—, la ex Bandana no solo convive sino que encabeza proyectos musicales en conjunto, demostrando que su elección de vida está al margen de cualquier mandato social.