Mascotas y alergia: ¿afecta nuestros amigos de cuatro patas?

Mascotas y alergia: ¿afecta nuestros amigos de cuatro patas?

Con el florecimiento y el aumento del polen, las mascotas también pueden experimentar cuadros de hipersensibilidad respiratoria y dermatológica. Claves de expertos para identificar los síntomas y proteger su salud.

La llegada de la primavera suele asociarse al sol, los paseos extensos y las flores. Sin embargo, para muchos seres humanos marca también el inicio de los estornudos, la picazón de ojos y la congestión nasal. Lo que no siempre se tiene en cuenta es que los animales de compañía no son inmunes a este cambio de estación.

Tal como señala el médico veterinario Mario Lombino, “sí sucede que algunas mascotas sufran de alergias en esta época, exactamente igual que los seres humanos”. El incremento en la concentración de pólenes, ácaros, esporas de hongos y picaduras de insectos puede desencadenar un estado de hipersensibilidad que altera el bienestar cotidiano de perros y gatos.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

“A diferencia de las personas, en quienes la alergia primaveral suele manifestarse en las vías respiratorias superiores, los perros y gatos suelen canalizar la hipersensibilidad a través de la piel y de cuadros respiratorios específicos según la especie”, explicó Lombino:

  • El rascado constante y la dermatitis: En los perros, el síntoma principal de la atopia o alergia ambiental es el prurito. Es habitual observarlos rascándose intensamente las orejas, lamiéndose las patas de forma compulsiva o frotando la cara contra muebles y alfombras, lo que suele provocar enrojecimiento y pérdida de pelo en zonas localizadas.

  • Tos y afecciones respiratorias: La tos recurrente o los estornudos en serie son señales de alerta de que las vías aéreas están reaccionando a los alérgenos en suspensión.

  • El cuadro felino (asma gato): En el caso de los gatos, el aparato respiratorio es especialmente sensible. El denominado asma felino o bronquitis alérgica puede desencadenarse en esta época, manifestándose con dificultad para respirar, sibilancias o ataques de tos en los que el animal estira el cuello hacia adelante cerca del suelo.

Medidas de prevención e higiene en el hogar

Según Lombino “aunque resulta imposible eliminar el polen del ambiente, existen estrategias sencillas dentro de la rutina doméstica para minimizar la exposición a los agentes irritantes y aliviar las molestias:

  • Ventilación e higiene de textiles: Hacer una limpieza profunda de la casa e incrementar la ventilación es clave. Sacudir y exponer colchas, camas de las mascotas y tapetes al sol directo ayuda a eliminar la acumulación de ácaros y alérgenos.

  • Limpieza tras los paseos: Al regresar de la calle, es recomendable limpiar las almohadillas, el vientre y el pelaje del perro con una toallita húmeda sin alcohol para remover los restos de polen adheridos durante la caminata.

  • Cuidado con los productos de limpieza: Durante los meses de mayor sensibilidad, conviene evitar el uso excesivo de aromatizantes ambientales, sahumerios o limpiadores con perfumes intensos que puedan irritar aún más sus mucosas”.

Tratamiento siempre supervisado

“Frente a la aparición de cualquiera de estos síntomas, resulta fundamental evitar la automedicación. Administrar antihistamínicos o corticoides de uso humano sin prescripción puede resultar tóxico o enmascarar cuadros de mayor gravedad”, sugirió el profesional.

Los tratamientos veterinarios pueden incluir desde champúes terapéuticos y baños frecuentes para retirar los alérgenos de la piel, hasta medicación específica o dietas hipoalergénicas que fortalezcan la barrera cutánea. Siguiendo las indicaciones de un profesional y manteniendo una higiene rigurosa en el hogar, es totalmente posible lograr que las mascotas disfruten de la primavera con plenitud y sin molestias.

El veterinario dialogó con Cada Día, mirá la nota

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