Las dos grandes estrellas australianas deslumbraron como embajadoras de la ‘maison’ en la presentación de la colección Crucero. La elegancia masculina del esmoquin “cropped” frente a la audacia lencera con sello propio. Dos estilos, para dos mujeres únicas bajo el mismo sello.
Sídney se vistió de gala para convertirse en el epicentro de la moda internacional. Chanel desembarcó en suelo australiano para presentar su imponente colección Crucero 2026/27 —revelada originalmente en Biarritz—, en un marco espectacular de estética Art Déco que sirvió como escenario para el trabajo creativo de Matthieu Blazy al frente de la mítica casa francesa. Como no podía ser de otra manera, la cita contó con dos anfitrionas de lujo que capturaron la atención del universo fashionista: Nicole Kidman y Margot Robbie.

Ambas actrices, embajadoras globales de la firma y orgullosas representantes del talento australiano, revalidaron su estatus de íconos de estilo con dos propuestas diametralmente opuestas que resumieron las principales vertientes de la elegancia contemporánea.
Nicole Kidman: la sofisticación de la sastrería femenina
En su rol como maestra de ceremonias del evento —donde junto al cineasta Baz Luhrmann presentó el show musical de Kylie Minogue—, Nicole Kidman apostó por la fuerza atemporal de la sastrería. La ganadora del Oscar lució una interpretación impecable del esmoquin femenino en tono negro de silueta cropped, combinado estratégicamente con un chaleco y una blusa impecable en color blanco debajo.
El conjunto equilibró a la perfección la sobriedad formal con toques de modernidad urbana. Para coronar la propuesta, Nicole sumó gafas de sol oscuras, un bolso clásico de mano en cuero negro y salones de taco alto al tono. Una demostración contundente de cómo el traje de chaqueta sigue siendo una garantía de poder, porte y elegancia en la alfombra roja.
Margot Robbie: audacia lencera y guiños retro
En el extremo opuesto del espectro estilístico, Margot Robbie se adueñó de las miradas en la primera fila apostando de lleno por el juego de transparencias y texturas delicadas. La protagonista de Barbie lució un sutil vestido lencero en color marfil que destilaba la esencia romántica de la maison, caracterizado por detalles de malla, una falda en capas escalonadas y un dramático arreglo de plumas en el escote.
Sin embargo, el verdadero toque de genialidad de su estilismo radicó en la ropa interior elegida para lucir debajo de la trama translúcida. En lugar de inclinarse por la predecible lencería de encaje, Margot sorprendió al llevar una bombacha de punto de tiro alto en clave vintage. Este detalle no solo rompió con lo convencional, sino que aportó un aire nostálgico, fresco y juvenil que redefinió el concepto del vestido transparente.
El triunfo de dos miradas sobre la moda
La velada de Chanel en Sídney dejó en claro que la moda contemporánea celebra la diversidad de lenguajes. Mientras Nicole Kidman rescató la estructura limpia y la prestancia del vestuario masculino adaptado a la mujer moderna, Margot Robbie exploró la sensualidad etérea a través de la superposición de capas y detalles artesanales. Dos maneras únicas de interpretar el lujo francés, que consagraron a las divas australianas como las verdaderas reinas de la noche.