La situación procesal de Luciana Martínez, la ex participante de Gran Hermano 2024, dio un vuelco inesperado este miércoles. Tras permanecer detenida bajo la grave acusación de actuar como “viuda negra”, la Justicia decidió otorgarle la excarcelación a ella y a su mánager, Cristian Wagner.
La situación procesal de Luciana Martínez, la ex participante de Gran Hermano 2024, dio un giro judicial inesperado este miércoles. Tras permanecer detenida bajo la grave acusación de actuar como “viuda negra”, la Justicia decidió otorgarle la excarcelación a ella y a su mánager, Cristian Wagner. El cambio de carátula de “robo” a “hurto” fue clave para que la joven pudiera abandonar la Alcaidía, aunque el proceso legal en su contra está lejos de terminar.
Al salir, la bailarina y asesora de imagen rompió el silencio en un móvil de Los Profesionales de Siempre (El Nueve). “Todo esto fue un mal sueño, más bien una pesadilla”, expresó conmovida. Martínez aseguró que se refugió en su fe y en el trabajo de sus abogados, Carlos Telleldín y Carlos Romero, para sobrellevar los días de encierro. “No puedo hablar de la causa, pero viuda negra no soy. Es todo mentira“, sentenció ante las cámaras, desmintiendo la versión de que se había llevado pertenencias de un turista norteamericano en un hotel de Palermo como pago.
La resolución del juez, que se difundió en las últimas horas, impuso reglas estrictas para su libertad: Luciana deberá presentarse telefónicamente ante el Tribunal todos los meses y tiene prohibido el acercamiento a Bradley James Varela, el denunciante. El periodista Mauro Szeta explicó que, aunque no son inocentes, la Justicia ahora considera el hecho como un “hurto” (robo sin violencia), lo que alivió su situación penal de manera inmediata.

Sin embargo, el caso sumó una arista dramática. Mientras se investiga la desaparición de las pertenencias del turista, la Justicia también analizará la denuncia de Luciana Martínez, quien aseguró haber sido víctima de abuso por parte del ciudadano estadounidense. “Ahora necesito contención y visitar médicos”, señaló la joven, dejando entrever las secuelas físicas y emocionales de lo sucedido en el hotel.
Luciana, que en su ingreso a la casa de Gran Hermano se había definido como una luchadora que aprendió de los errores de su pasado familiar en Santa Cruz, hoy enfrenta su desafío más difícil fuera del reality. Con el apoyo de su defensa, la mediática buscará demostrar su inocencia en una causa que pasó del escándalo policial a un complejo entramado de denuncias cruzadas que seguirá bajo la lupa de la justicia.