La prestigiosa diseñadora argentina creó dos piezas nupciales a medida que combinaron corsetería de alta costura, dinamismo escénico y una guiño histórico a la cultura pop sobre el escenario del Estadio Monumental.
El encuentro entre Lali Espósito y Tini Stoessel en el Estadio River Plate ya se consolidó como uno de los hitos más deslumbrantes de la música nacional. Las dos máximas referentes del pop argentino hicieron vibrar al público al interpretar a dúo “Like a Virgin” —rindiendo homenaje al legendario show de Madonna, Britney Spears y Christina Aguilera en 2003— junto a la guitarrista Marilina Bertoldi, para luego sellar la noche con “Amor”. Sin embargo, el impacto visual de la puesta en escena tuvo como protagonista indiscutido a la vestimentaria: ambas aparecieron vestidas de novias con creaciones exclusivas de la icónica diseñadora Verónica de la Canal.

Una convocatoria vertiginosa y llena de libertad creativa
Para De la Canal, la propuesta significó tanto un desafío técnico como un momento de profunda emoción. “Recibir la noticia de que Lali y Tini me eligieron para hacer sus vestidos fue realmente muy emocionante, ya que son las novias del momento y pudimos formar parte de un hito histórico en la música pop de Argentina”, confesó la creativa.

El proceso de confección requirió una sintonía fina entre la impronta teatral de la diseñadora y las necesidades de movimiento que exige un espectáculo de tal magnitud. Trabajando en colaboración con los estilistas de ambas artistas, Verónica contó con absoluta libertad para plasmar su ADN: “Mi idea era que se sintieran cómodas sin perder su personalidad y actitud sobre el escenario”. De esa premisa nació la diferenciación cromática y textural: Lali lució un blanco impoluto y escénico, mientras que Tini apostó por una cálida gama en tono marfil.

Los detalles de cada diseño: entre el lujo textil y el “undergarment”
Lejos de la tradicional sobriedad matrimonial, los estilismos fueron concebidos bajo una mirada audaz, donde la corsetería de autor y la deconstrucción jugaron un rol fundamental:
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El look de Lali: Confeccionado en brocato de seda natural blanco atravesado por finos hilos de plata. La estructura incorporó un corset interno trabajado al bies con cortes irregulares. El conjunto se completó con botas altas de caña larga y un tocado de tul. Fiel al concepto de ajuar escénico, debajo llevaba un corsé de satén de seda, encaje chantilly, portaligas con strass y lencería bordada a juego.
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La propuesta de Tini: Un diseño arquitectónico que fusionó tres texturas nobles: seda natural, shantung de seda bordado en perlas y brocato. Destacó por su faldón irregular de múltiples capas de tul marfil. Su ajuar interior incluyó un conjunto de encaje chantilly bordado complementado por una sobria cola de tul en capas.
Transformación sobre el escenario y estética romántica
Uno de los puntos más logrados de la propuesta fue la reversibilidad del vestuario. Los corpiños y capas superiores estaban articulados para retirarse durante la performance, transformando los majestuosos vestidos en ropa interior de alta costura sin interrumpir el flujo del show.
Más allá del guiño a los planes personales que rodean a ambas cantantes, la puesta en escena celebró la evolución de dos figuras que crecieron a la vista del público. “En cada detalle encontré a las niñas que fueron y a las mujeres que son hoy”, sintetizó la diseñadora en sus redes. Con materiales nobles y confección artesanal, Verónica de la Canal convirtió el concepto de la novia clásica en una declaración de poder, moda y espectáculo que quedará guardada en la retina del pop argentino.