La nueva integrante del reality es una de las grandes pioneras del humor irreverente de los años 90 en el país. El recuerdo de sus desopilantes anécdotas con Pappo, su noviazgo con Sebastián Borensztein y los secretos de una carrera multifacética.
La actual temporada del reality show más visto de la televisión nacional sumó una cuota de nostalgia, frescura y total irreverencia que promete sacudir la convivencia. Tras la sorpresiva salida de Gladys La Bomba Tucumana, los televidentes presenciaron el ingreso de la actriz y comediante Alejandra Majluf, una de las figuras más transgresoras de la pantalla chica. Los pormenores y las repercusiones de su impactante debut dentro de la casa ya forman parte de los bloques destacados de El 9 Televida.
La intérprete, que dio sus primeros pasos en un ciclo infantil de Canal 7 y se formó en el Conservatorio de Arte Dramático, ingresó al juego con una frase que no pasó inadvertida para los fanáticos de la astrología.
“Este año viene con todo porque es del signo de Acuario”, lanzó con total seguridad antes de cruzar la puerta principal.
Los analistas del espectáculo coincidieron en que su perfil audaz reconfigurará por completo el mapa de alianzas entre los participantes veteranos.
La madre de los noteros de CQC y el beso que le cambió la vida
El gran salto a la fama de la nueva participante se produjo a principios de la década del 90 con su icónico personaje de “La Colada” en el programa Fax, conducido por Nicolás Repetto y María Laura Santillán. Con un estilo pícaro y punzante, la actriz rompió las estructuras rígidas de la época y se transformó en la precursora absoluta de las notas de color en la calle.
“Los noteros de CQC son hijos míos; ya es momento de decirlo porque ¡fue lo único que inventé!”, confesó la humorista en sus redes sociales.

Fue precisamente gracias a ese personaje que la actriz conoció a uno de sus grandes amores, el guionista Sebastián Borensztein, a quien abordó de forma imprevista durante una cobertura callejera. Tras un sorpresivo beso frente a las cámaras que la dejó pálida, la cronista continuó la divertida entrevista en el domicilio del realizador y a partir de allí iniciaron un noviazgo que se extendió por varios años. Su indudable talento para el sketch político llamó la atención del mítico Tato Bores, quien la convocó de forma inmediata para formar parte del elenco del recordado ciclo Tato de América en el año 1992.
Los romances con los íconos del rock y sus desopilantes secretos
Además de su versatilidad arriba de los escenarios teatrales, la vida privada de la jugadora estuvo estrechamente vinculada a las leyendas de la música nacional, detalles que ya causan furor entre los usuarios de elnueve.com. Entre sus historias más divertidas, sobresale su relación de juventud con el líder de Soda Stereo, Gustavo Cerati, un romance que la madre de la actriz custodiaba con simpatía.

“Fue un touch largo; mi mamá Rosita atendía el teléfono chocha y me decía: ‘Ay Ale, me preguntan si está la princesa… ¡creo que es Cerati!'”, recordó la comediante.
La actriz también repasó con humor su viejo noviazgo con el rosarino Fito Páez, quien la dejó de forma abrupta tras viajar a Uruguay y conocer a la prestigiosa intérprete Cecilia Roth. Menos romántica pero igual de graciosa fue su experiencia con el blusero Pappo, quien solía buscarla en las puertas de los teatros con sus cadenas mientras Ricardo Darín intentaba protegerla ocultándola en los camarines. Esta increíble experiencia de vida, sumada a su paso por España y su reciente reinvención como remisera digital bajo el seudónimo de “La Chofera”, la consolida como una de las máximas atracciones de la pantalla de El 9 Televida.