Peinados tirantes: ¿Arruinan el pelo?

Peinados tirantes: ¿Arruinan el pelo?

Los peinados tirantes, con su estética impecable, son un clásico. Pero, ¿es verdad que dañan el pelo? Desmitificamos la creencia de que el gel es el culpable y te contamos por qué la fuerza mecánica es el verdadero problema.

El peinado tirante, ya sea una colita alta, un rodete impecable o una trenza ajustada, es un recurso infalible para un look pulido y profesional. Sin embargo, en la cultura popular, a menudo se lo ha relacionado con la caída del pelo y la debilidad capilar. La creencia común ha culpado a los productos de fijación, como el gel , la laca o el spray , por resecar y dañar la fibra. Pero, ¿qué dice la ciencia al respecto? La verdad es que el problema no reside en los productos, sino en la fuerza mecánica que se ejerce sobre el pelo. .

El verdadero culpable: La tracción constante

Cada vez que hace una colita ajustada o un rodete impecable, el bulbo piloso —el lugar de donde nace cada hebra— queda sometido a una tracción que, con el tiempo, puede derivar en problemas serios. La fuerza constante puede causar caída localizada (alopecia por tracción), irritación en el cuero cabelludo, pérdida de densidad y fibras más débiles.

Una de las especialistas en el cuidado capilar señala que la evidencia muestra lo contrario a la creencia popular: “Los fijadores cumplen una función estética. Lo que daña la salud capilar es la fuerza mecánica del peinado, repetida todos los días” . Es la tensión la que debilita la raíz y puede causar daños a largo plazo.

¿Y si me ato el pelo húmedo? peor todavía

La situación se agrava si decides atarte el pelo cuando está mojado. “Cuando recogemos el pelo mojado, el riesgo se multiplica” . La humedad retenida en el cuero cabelludo no solo favorece la aparición de la caspa y la proliferación de hongos, sino que también debilita y dificulta la oxigenación del pelo. La fibra capilar es más elástica y vulnerable cuando está húmeda, lo que la hace mucho más propensa a la rotura cuando se la somete a una tracción excesiva. Esto, a su vez, genera fibras más finas y quebradizas, que se rompen con facilidad.

Cómo cuidarte sin dejar de atar el pelo

La buena noticia es que no tenés que abandonar por completo los peinados tirantes. Se trata de usarlos con conciencia y de adoptar hábitos que protejan la salud de tu pelo. Aquí hay algunos consejos de especialistas que pueden ayudarle:

  • Alterná el lugar de la colita o la trenza: Si siempre te haces la cola en el mismo lugar, estás forzando la misma zona. Alternar entre colas altas, medias y bajas distribuye la presión y evita que el bulbo piloso se debilite en un solo punto.
  • Usá gomitas adecuadas: Las gomitas de elástico simples pueden cortar y quebrar la fibra. Optá por gomitas recubiertas o, mejor aún, por scrunchies , que son mucho más suaves y no dañan el pelo.
  • Reservá los peinados muy tirantes: Deja los rodetes y las colitas impecables para ocasiones especiales. Para el día a día, opta por peinados más flojos, como una trenza suelta o un moño bajo. .
  • Evitá atar el pelo mojado: Como ya mencionamos, este es uno de los hábitos más dañinos. Esperá a que tu pelo esté completamente seco antes de atarlo.
  • Regalate días de pelo suelto: Dale a tu pelo un respiro. Intentá reservarte algunos días de la semana para dejarlo suelto o usar un recogido muy flojo, permitiendo que la raíz se descanse.

El problema no es el gel, sino la presión. Si sos consciente de la fuerza mecánica y adoptas hábitos más saludables, podrás lucir peinados increíbles sin poner en riesgo la salud de tu cabello. ¿Te animás al cambio?

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