La próxima edición del 40ª Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), en México, contará con la presencia de Román Ruberti Godoy, un mendocino que estudia en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC). El joven compartirá esta experiencia con estudiantes de cine de instituciones de alto prestigio de distintos países del mundo representando a la Argentina.
Román Ruberti Godoy es un mendocino que fue seleccionado para participar en uno de los festivales más importantes del cine latinoamericano. El evento que se desarrollará en junio próximo en la ciudad de Guadalajara, México, lo encontrará como parte del Jurado Joven Mezcal en la 40ª edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). Su participación no sólo es importante para la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC), a donde el joven estudia, sino también para la Argentina.

Román compartirá la experiencia de ser parte del Jurado Joven Mezcal junto a jóvenes estudiantes de cine de todo el mundo, quienes fueron seleccionados por su excelencia artística y su capacidad crítica para apreciar y elegir películas con sensibilidad y rigor.
Román es oriundo de Mendoza, egresó del CUC – Colegio Universitario Central- en el año 2021 y actualmente está por estrenar su cortometraje Volver a verte, tesis de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC). En esta obra íntima y conmovedora que fue filmada en San Juan, en su rol de director y guionista, el joven mendocino retrata el misticismo popular detrás de la Difunta Correa, desde la perspectiva de Ramona, una niña de 12 años que, tras una tragedia familiar, atraviesa una profunda crisis de fe. En el camino, descubrirá la misteriosa y poderosa forma de cumplir promesas que tiene esta figura popular. La película fue filmada en el pueblo de la Difunta Correa con la comunidad, y protagonizada por no-actores. “Creemos que hay un potencial inconmensurable en las provincias. Allí hay historias, rostros, paisajes y emociones que merecen ser vistas en la pantalla grande”, afirma.

Paradójicamente, y a contramano de lo que sucede con las políticas estatales en materia de cultura, y especialmente, en materia de industria audiovisual, el cine argentino busca renovarse y expandirse y crecer, y para eso busca reconocer la potencia de las historias que se gestan en cada rincón del país. “Tenemos mucho para decir desde acá (Mendoza – San Juan), y el cine argentino solo se enriquece cuando se anima a escuchar esas voces, cuando se permite ser más diverso, más amplio, más federal”, sostiene Román.
La presencia de Román Ruberti Godoy en el jurado Mezcal es también una celebración de las nuevas voces del cine argentino. Una muestra de que el talento y la sensibilidad pueden venir de cualquier rincón del país, y que mirar desde donde uno es puede emocionar a otros, en cualquier parte del mundo.