Un grupo de personas llegó a pedir que se abriera el ataúd para comprobar que el milagro no hubiera ocurrido.
Una multitud esperó en vano la resurrección de un pastor evangelista brasileño que había prometido volver a la vida tres días después de que se declarara su deceso, informó este martes la prensa del estado de Goiás, en el centro del país.
El insólito hecho ocurrió en la ciudad de Goiatuba en Brasil, y el protagonista fue Huber Carlos Rodrigues, quien en 2018 había llegado a firmar un documento jurando que 72 horas después que le llegara la muerte, iba a resucitar.
“Mi integridad física tiene que ser preservada por completo, ya que estaré muerto por tres días, y al tercer día, resucitaré. Mi cuerpo durante los tres días no tendrá mal olor ni se descompondrá, porque Dios mismo habrá preparado mi carne y mi cerebro para pasar por esta experiencia”, había indicado el religioso.
El pasado viernes 22 de octubre, el hombre falleció por causas naturales, debido a complicaciones cardiorrespiratorias, y desde ese momento hasta la fecha, sus familiares tuvieron que lidiar con su promesa. Sus parientes cercanos discutieron con las autoridades brasileñas para frenar por esos tres días el entierro.
