Tras el fallecimiento se comenzó una investigación que demostró que no se habían seguido los protocolos de bioseguridad. Ocurrió en Texas.
Un nene estadounidense murió hace algunas semanas y se confirmó que fue tras infectarse con la ameba “comecerebros” en un parque acuático en Arlington, Texas. La víctima fue internada en el hospital pediátrico Cook con una meningoencefalitis amebiana primaria.
El menor pudo contraer la ameba después de refrescarse en un juego acuático que dispara chorros de agua llamada “Splash Pads”, o en la propia casa del menor, según el Departamento de Salud del Condado de Terrant. Desde la noticia la gente ha consultado cómo afecta a las personas y en qué lugares puede encontrarse.
Tras la investigación que llevaron a cabo, pudieron determinar que no se habían seguido los protocolos de bioseguridad. Descubrieron que los niveles de cloro en el agua no estaban registrados en dos de las tres fechas en las que el niño estuvo allí a fines de agosto y principios de septiembre, dijeron funcionarios de la ciudad.
La llamada ameba comecerebros puede generar desde fiebre, náusea y vómitos hasta convulsiones y la muerte. Y no hay cura: https://t.co/Rv6SfyujIA
— CNN en Español (@CNNEE) September 29, 2021
La ameba comecerebros es un parásito que se desarrolla en agua contaminada de temperatura cálida o en el suelo. Ingresa al cuerpo a través de la nariz y provoca, principalmente, meningoencefalitis amebiana primaria que deriva en una infección que destruye el tejido del cerebro. Esta enfermedad se desarrolla muy rápido, al punto de causar la muerte en solo 5 días.