El hecho generó gran controversia en el grupo de los padres, quienes acusaron los papás implicados de no enseñarle bien a su hija.
Una situación tanto indignante como desconcertante tuvo lugar en un jardín de infantes en Michigan, Estados Unidos. Una de las niñas llevó una botella de margarita y el grupo de menores tomó la bebida y terminaron en malas condiciones.
Todo sucedió durante la mañana del viernes, cuando uno de los niños fue corriendo a la maestra a decirle que estaba mareado y con mucho dolor de panza. Luego de mucho desconcierto de las autoridades, descubrieron lo sucedido cuando el pequeño confesó haber probado un “jugo misterioso“ que había traído uno de los compañeros.
“La niña lo vertió en su taza y se lo bebió. La nena terminó diciéndole qué es, y fue y le dijo a la maestra que hay licor en esta taza, y la maestra le puso una cara graciosa” comentó una de las docentes del jardín.
Fue la misma maestra la que fue hacia la niña “apuntada”, revisó su mochila y se encontró con una botella de margarita que tenía una alta graduación alcohólica. La pelea se extendió hasta el grupo de padres que acusaron a los papás de la pequeña por no enseñarles que estaba prohibido, mientras que ellos se defendían de que no tenían idea de que había sacado la botella.