Video: Conocé a Jenny Mavinga, participante de la “Gran Hermano, generación dorada” que vivió un calvario y hoy busca su revancha

Video: Conocé a Jenny Mavinga, participante de la “Gran Hermano, generación dorada” que vivió un calvario y hoy busca su revancha

Gran Hermano 2026

La participante oriunda del Congo conmovió a sus compañeros al revelar una infancia marcada por el maltrato y el abandono. Hoy, radicada en Argentina, busca ganar el reality para terminar de construir su casa y darle a sus hijas la estabilidad que ella nunca tuvo.

La casa de Gran Hermano: Generación Dorada vivió su momento más emotivo apenas a horas de haber comenzado. Jenny Mavinga, una de las nuevas jugadoras, decidió abrir su corazón y compartir una historia de vida marcada por la resiliencia y el dolor extremo, dejando en silencio a todos los presentes. Reviví lo que contó este lunes en El 9 Televida, en esta nota.

Nacida en el Congo, Jenny llegó a la Argentina a los 17 años persiguiendo un sueño de amor y libertad. Sin embargo, su pasado en África esconde heridas profundas. “Mi mamá murió cuando tenía 4 años. Crecí de casa en casa, un año con una tía, dos años con un tío”, comenzó relatando. Pero lo más fuerte llegó cuando recordó su infancia a los 7 años: Fui secuestrada por mi tía materna. Me maltrató como una hija de p… Nunca me explicó por qué me hizo eso”.

Una lucha por el amor familiar

Jenny confesó que, debido a los abusos sufridos hasta los 12 años —momento en que logró escapar—, creció sin conocer el afecto de un hogar. “Soy una persona que no sabe lo que es el amor familiar o de madre, y es algo que me gustaría tener, aunque sé que esa vida nunca la voy a tener”, expresó con una honestidad brutal que impactó en las redes sociales.

A pesar de las cicatrices, la participante de 34 años encontró en sus dos hijas, de 11 y 15 años, la fuerza para romper el ciclo. “A mis hijas les doy lo que yo quise tener. Me considero buena madre sin haber tenido la experiencia”, afirmó con orgullo.

El sueño detrás del juego

Lejos de victimizarse, Mavinga dejó en claro que su ingreso al reality tiene un objetivo material y simbólico muy concreto. Tras años de esfuerzo, logró comprar un terreno y construir su casa en Argentina, pero todavía le falta un tramo final.

“Hace tres meses me mudé, pero no me alcanzó para hacer las habitaciones”, explicó. Su meta es que cada una de sus hijas tenga su propio espacio y ella, finalmente, su propia pieza. Con una determinación que ya la posiciona como una gran competidora, sentenció: “Me voy a meter a Gran Hermano para cumplir mi sueño. Disculpen, pero voy a ganar”.

Seguí de cerca su historia y su juego en El 9 Televida.

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