Tras la triste noticia del fallecimiento de Samuel “Chiche” Gelblung a los 82 años, las redes y los medios recordaron uno de los momentos más emblemáticos y visionarios de la televisión argentina. En 1995 el periodista fabricó un “alien” con menudos de pollo y recreó una supuesta autopsia médica marcando un hito en la historia audiovisual del país.
Este miércoles 9 de septiembre, el periodismo y los medios de comunicación argentinos despidieron a uno de sus referentes más disruptivos: Samuel “Chiche” Gelblung, quien falleció a los 82 años tras permanecer internado en el Sanatorio Mater Dei por complicaciones respiratorias. Inmediatamente tras confirmarse la noticia, la audiencia y los usuarios en redes sociales comenzaron a rememorar las grandes coberturas y las hazañas televisivas que marcaron su extensa carrera. Entre todas ellas, emergió con fuerza un hito místico: el día que le hizo una autopsia a un extraterrestre.
Sucedió en 1995, en pleno prime time del ciclo Memoria por la pantalla de Canal 9 (hoy El 9 Televida). Por aquel entonces, circulaba en el mundo un célebre video que pretendía registrar la intervención médica a un supuesto extraterrestre caído durante el incidente de Roswell (Nuevo México) en 1947. Mientras otros canales compraban los costosos derechos internacionales de transmisión para venderlo como un hallazgo verídico, Gelblung intuyó de inmediato la falsedad del material y decidió montar una contraofensiva periodística inédita.
Menudos de pollo y un muñeco: la genialidad por “dos mangos con cincuenta”
Convencido de que se trataba de una puesta en escena, el conductor impulsó a su equipo a replicar exactamente la misma secuencia dentro de los estudios del canal. Se armó una escenografía de laboratorio idéntica a la del registro internacional, se caracterizó a un grupo de actores como médicos, se fabricó un muñeco a medida y se rellenó la criatura con vísceras y menudos de pollo para simular sus órganos internos.
“Dije: ‘Esto es trucho’.’ well,
Mandamos a fabricar el marciano, le pusimos la ropa y quedó exactamente igual al de Estados Unidos. Fue una copia exacta con un muñeco trucho, órganos truchos y médicos truchos. Queríamos demostrar que una fake news se podía destruir con este sistema”, recordó el propio Gelblung sobre aquella emisión histórica, transmitida inicialmente en blanco y negro y luego en color.
La audaz parodia no solo pulverizó los índices de audiencia de la época superando récords de rating, sino que además cumplió con creces su cometido pedagógico: desarmó la veracidad del video original mostrando la facilidad con la que podía montarse un engaño audiovisual.
Estudio de caso en más de 200 universidades del mundo
Lo que comenzó como una respuesta provocativa y con un presupuesto sumamente reducido se transformó en un caso de estudio internacional. Con el paso de los años, el propio Gelblung reveló que recibió solicitudes de más de 200 universidades e instituciones educativas de los Estados Unidos y el mundo para utilizar el fragmento emitido en Canal 9 como material formativo en carreras de comunicación.
La iniciativa fue reconocida académicamente como uno de los primeros y más contundentes ejercicios periodísticos destinados a desmontar una fake news en la historia de la televisión mundial.
El legado, la capacidad de anticiparse a los fenómenos mediáticos y la huella imborrable de Chiche Gelblung quedan marcados para siempre en la memoria colectiva y en la historia grande de la televisión argentina.