El pequeño concursante decidió romper el silencio luego de convertirse en blanco de cuestionamientos en redes sociales. Entre lágrimas, reconoció que los comentarios negativos le hicieron daño y pidió que frenaran los ataques. Con apenas 9 años, recordó que detrás de la pantalla hay una persona.
El estreno de MasterChef Junior dejó momentos emotivos, nervios y desafíos en la cocina, pero también abrió un debate inesperado sobre los límites de las redes sociales cuando los protagonistas son menores de edad. Uno de los participantes del reality, conocido como Toto, tuvo que grabar un video para pedir que dejaran de atacarlo luego de recibir una ola de mensajes negativos tras su primera aparición en televisión.
Todo comenzó durante una de las primeras pruebas del programa, en la que el niño cocinó en equipo junto a Ámbar. Durante la devolución del jurado, una observación sobre la hamburguesa que presentaron derivó en un comentario del pequeño que generó repercusiones entre los espectadores. Lo que parecía un intercambio más dentro de la dinámica del certamen terminó convirtiéndose en motivo de debate en redes sociales.
Con el correr de las horas, numerosos usuarios comenzaron a opinar sobre la actitud del participante y las críticas no tardaron en multiplicarse. Aunque Toto no maneja redes sociales de manera habitual, quiso conocer cómo había sido recibida su participación en el programa y se encontró con una realidad que no esperaba. angustiado, explicó que los comentarios estaban teniendo un fuerte impacto emocional. “Me están hateando y la verdad que me está afectando mucho”, expresó el pequeño mientras intentaba contener las lágrimas.
En el mismo video también aprovechó para referirse a su compañera y aclarar que ya le había pedido disculpas. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su pedido directo a quienes lo cuestionaban. “Por favor, pueden parar de hacerlo. Acá detrás hay una persona”, dijo, en una frase que rápidamente se viralizó y generó una fuerte reacción entre quienes consideraron desmedidos los ataques dirigidos a un niño de tan corta edad.
La repercusión fue inmediata. Mientras algunos usuarios mantuvieron sus críticas, muchos otros salieron a respaldar al participante y a cuestionar el nivel de agresividad que pueden alcanzar las redes sociales cuando se trata de menores de edad. El episodio reavivó además la discusión sobre la exposición pública de los chicos en programas de televisión y sobre la responsabilidad de los adultos al momento de comentar este tipo de contenidos.
La madre de Toto también intervino para explicar el contexto detrás del video. Según contó, el niño no tiene teléfono celular ni acceso propio a redes sociales, pero quiso conocer las repercusiones de su paso por el reality. Lo que encontró terminó afectándolo profundamente y lo llevó a compartir públicamente su angustia.
En medio de la polémica, la historia de Toto trascendió la competencia gastronómica y puso el foco en otro tema: el impacto que pueden tener los mensajes de odio en quienes todavía están atravesando la infancia. Con apenas 9 años, el participante pasó de celebrar su debut en uno de los programas más vistos de la televisión a tener que pedir que dejaran de atacarlo por un episodio ocurrido frente a las cámaras.