El operativo en Villa La Ñata terminó con el secuestro de una Glock calibre .40 y la aprehensión del rapero junto a su primo; la Justicia investiga la procedencia del vehículo y las circunstancias en que apareció el arma
El cantante Simón Natanael Alvarenga, más conocido como Callejero Fino, fue detenido en Tigre en un procedimiento que rápidamente se viralizó por la difusión de las imágenes del momento exacto de la aprehensión. El operativo se realizó en Villa La Ñata, cuando efectivos de la Policía Bonaerense interceptaron una camioneta Volkswagen Amarok que circulaba sin patente. En la guantera del rodado se halló una pistola Glock calibre .40 con numeración suprimida y un cargador con 12 municiones.
La causa quedó caratulada como “tenencia ilegal de arma de guerra” y está bajo la órbita del fiscal Cosme Iribarren, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Benavídez. Tanto el músico como su primo, Ricca Steven Joel, de 27 años, permanecen detenidos e incomunicados en la Comisaría 4ª de Benavídez, a la espera de ser indagados en las próximas horas.
El episodio generó un fuerte impacto en el mundo del espectáculo, ya que Callejero Fino tenía compromisos artísticos inmediatos. Entre ellos, su participación en un show junto al reguetonero Arcángel en el Arena de Buenos Aires, además de una presentación en el C Art Media de Chacarita prevista para septiembre. La detención pone en suspenso su agenda y abre un interrogante sobre el futuro de su carrera en el género RKT, donde se consolidó como uno de los referentes más escuchados en plataformas digitales.
El rapero de 31 años arrastra antecedentes judiciales: en 2016 fue condenado a seis años de prisión por un robo. Cumplió cinco meses en un penal y luego obtuvo arresto domiciliario con tobillera electrónica, período en el que comenzó a dedicarse a la música. En 2022 recuperó la libertad y en 2023 finalizó la condena. Desde entonces, su popularidad creció de manera exponencial, con millones de reproducciones y presentaciones en escenarios nacionales e internacionales.
Según trascendió, al momento de ser interceptado el artista habría dicho: “Me quiero matar”. Su abogado, en tanto, sostuvo que la camioneta circulaba sin patente porque estaba siendo utilizada para la grabación de un videoclip, aunque esa versión deberá ser corroborada por la investigación judicial.
El caso vuelve a poner en debate la relación entre figuras del espectáculo y la Justicia, especialmente en torno a los antecedentes de Callejero Fino y la manera en que su carrera se desarrolló en paralelo a procesos judiciales. La fiscalía ahora deberá esclarecer si el arma encontrada estaba en poder del músico o de su acompañante, y si existen responsabilidades adicionales vinculadas al vehículo sin documentación.